Deporte, desaparecidos y dictadura

Hoy en el Salón de lectura deportiva: Deporte, desaparecidos y dictadura de Gustavo Veiga. La investigación que recopila historias de deportistas en tiempos de la Triple A y los militares. Escribe Diego Maximiliano Huertas.

Autor: Gustavo Veiga

Título: Deporte, desaparecidos y dictadura

Editorial: Ediciones Al Arco

Lugar de edición: Argentina

Año de edición: 2019 (Tercera edición – Ampliada)

Número de páginas: 191

Categoría de lectura: Se lee de forma simple.   

Precio en librerías: Se puede conseguir en internet por $400. Solo hay dos ejemplares que aparecen con el mismo valor, aunque dudo que el precio esté actualizado. De seguro está disponible en las librerías. Es posible que lo consigas usado, habrá que salir a buscarlo porque es un libro que vale la pena. Igualmente, para que no te quedes con las ganas de leerlo, lo dejamos en PDF para que lo puedas descargar y leerlo desde el celu o la pc. Desde ya agradecemos la iniciativa de Ediciones Al Arco porque en su página pone a disposición de los lectores una muy buena cantidad de libros para descargar.   Entrá y mirá: https://edicionesalarco.com/leeronline/

 “Todos los días hay que insistir, no hay que bajar los brazos. Estos personajes siniestros tienen que estar presos y tienen que pagar ante la justicia los crímenes de lesa humanidad que cometieron”

Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo – línea fundadora, 2017.

La Triple A, bajo la mano de Isabel Martínez de Perón, y la dictadura iniciada el 24 de marzo de 1976, dejaron heridas que tardarán mucho tiempo en cicatrizar, sembraron muertes, saquearon juventudes, violaron cuerpos, libertades. Hasta el día de hoy se buscan nietos, hijos, se buscan nombres, restos, aún hoy falta que la justicia llegue a cada uno de los culpables que protagonizaron esa época que sabemos NUNCA MÁS debe volver.

El horror a mano de los militares genocidas tocó muchos sectores y uno de ellos fue el deporte. Lo mejor que se puede hacer es no olvidar, porque quien olvida su pasado no comprende su presente ni vislumbra el futuro. En este Salón de Lectura Deportiva, hay memoria y la habrá siempre porque  no olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos.

El libro de Gustavo Veiga es, sin duda alguna, uno de los grandes pilares a la hora de saber qué pasó en cuánto al deporte durante la dictadura militar y en los años anteriores con la Triple A (Alianza Argentina Anticomunista), que  salía a secuestrar gente que consideraba perteneciente al Comunismo. López Rega e Isabel Martínez de Perón fueron quienes comenzaron con las muertes y el Golpe Cívico-Militar-Eclesiástico iniciado el 24 de marzo de 1976, aplicó un plan sistemático para inventar la triste categoría de detenido-desaparecido. Quizá uno puede llegar a pensar que el deporte nada tenía que ver pero hubo desaparecidos en muchos sectores y en lo que respecta en el plano deportivo Deporte, desaparecidos y Dictadura da cuenta del horror que sufrieron no solo deportistas sino familiares y amigos.

El libro hace un recorrido muy importante en cuanto a los desaparecidos en el ámbito deportivo, está dividido en cinco capítulos:

1. Los atletas desaparecidos.

2. Represores, servicios y deportistas.

3. Del mundial `78 a Malvinas.

4. Memorias recuperadas.

5. Historias compartidas.

La mayoría de los escritos publicados en el libro pertenecen a los que el autor escribió en Página 12 y otros autores se suman en varias páginas más. El trabajo que hizo es muy interesante y trata de responder a muchos interrogantes que aún no encuentran respuesta como es el caso del Rugby en la ciudad de La Plata, que por cierto está trabajado de una forma admirable:

“El necesario ejercicio de robustecer la memoria debe hacerse desde cualquier ámbito. En la educación, en la actividad política, en los organismos de derechos humanos y hasta en el deporte. Reconstruir una historia que tiene piezas dispersas, es parte de esa apasionante tarea. Una historia que, en este caso, contiene más de una pregunta inquietante: ¿Por qué la dictadura hizo desaparecer o asesinó a una generación de jugadores del club de rugby La Plata? ¿Qué unía a esos jóvenes, además del amor por una camiseta? ¿Por qué los hechos no han sido difundidos lo suficiente?”.

Veiga se mete de lleno a tratar de responder estas preguntas y echa mano al relato de aquellos y aquellas que pueden dar un testimonio de lo ocurrido. Leer impacta porque en la voz del otro u otra nos encontramos con un horror que está narrado por quienes estuvieron al lado de aquellos que la dictadura se encargó de desaparecer. Si bien está escrito de una forma accesible, golpea en el alma leer lo que se cuenta, no es un libro fácil por el tema que trata pero sí imprescindible para tratar de comprender que la dictadura fue un horror en cada uno de los caminos por donde pasó. Y en cada pisada dejaba una huella de muerte, en cada uno de sus caminos.

Es una investigación que atraviesa varios deportes y se mete de lleno en cada uno de las personas que ejecutaron el Terrorismo de Estado como aquellos que lo padecieron, uno de los casos que narra es el de Gustavo Bruzzone, un deportista destacado en el ajedrez y además en el fútbol  que:

“el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó sus restos y cerró una búsqueda que había comenzado el 19 de marzo de 1977. Ese día lo secuestraron con 22 años y ya le habían destinado un futuro de NN. La dictadura se propuso borrar su identidad. `Es una incógnita el desaparecido´, dijo con cinismo Videla en 1979, pero el ajedrecista, estudiante y militante revolucionario se empeñó en responderle que no. Estaba sepultado en el cementerio de La Piedad, una palabra inexistente en el diccionario de los represores. (…)

Irma (La madre de Gustavo) esperó hasta los 90 años para recuperar a su hijo sepultado como NN. Sus secuestradores habían fraguado un enfrentamiento. Pero gracias al EAAF se supo toda la verdad, se reconstruye-ron las últimas horas del ajedrecista. Lo habían trasladado al centro clandestino de detención El Pozo, que funcionó en Rosario. De allí lo sacaron junto a otros dos desaparecidos. Los tres terminaron asesinados. Les quitaron la vida, la identidad y hasta les inventaron una forma de morir.”

Deporte, desaparecidos y dictadura es un recorrido difícil por épocas criminales, no se lee sin un nudo en la garganta ni tampoco, para aquel o aquella que se mete de lleno por primera vez en el tema, deja de estar el asombro ante los acontecimientos que se narran. Hay infiltrados, hay gente nefasta que niega la realidad y arroja palabras que fueron y en algunos momentos son clásicas por parte de la población: “algo habrán hecho”, “en algo andaban metidos”. Hacían deporte y desde su lugar querían transformar la realidad, una realidad que no era digna de ser vivida. Si alguien que reproduce las frases que recién acabo de escribir lee el libro de Gustavo Veiga se entera de que no era necesario hacer nada, cualquiera estaba metido en algo, bastaba con pensar diferente.

Dentro del libro hay arqueros, nadadores, jugadores de rugby, ajedrecistas y hasta aparecen árbitros infiltrados en los partidos para conseguir datos acerca de aquellos a los que había que secuestrar. Suena descabellado, suena inverosímil pero fue así. Quien es la autoridad en la cancha o parece serlo es uno de esos tipos con una doble vida, en una elige a quienes secuestrar y por la noche, cuando la oscuridad gobierna el cielo, prepara el campo de tortura. Pero lo muy bueno es que Veiga se pone al frente de la pared para escribir esos nombres que no debemos olvidar. ¿Quiénes fueron estos personajes siniestros?

“Se llaman José Francisco Bujedo y Ángel Narciso Racedo. Fueron árbitros de fútbol en los años 70, pero la historia los recordará más como represores de la dictadura. Dirigían partidos en la Liga Marplatense; Bujedo como juez principal y Racedo como su asistente. En cambio, cuando salían a realizar operativos clandestinos desde la base naval (ambos pertenecían a los servicios de inteligencia de la marina), se invertían los roles: Racedo era el jefe bajo el alias de Comisario Pepe y Bujedo su subordinado. El primero murió el 26 de abril de 2015 en el Hospital Naval de Puerto Belgrano, en Punta Alta, por una afección pulmonar. Cumplía en su casa una condena de 12 años de prisión que le había aplicado el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata. Su camarada y compañero de terna arbitral espera por la revisión de un fallo donde fue absuelto por el delito de asociación ilícita pero no por el de privación ilegal de la libertad e imposición de tormentos agravados por haber sido cometidos en perjuicio de un perseguido político: Edgardo Rubén Gabbin. El ex suboficial de Infantería de Marina recibió en principio ocho años de condena”.

Todo el libro es un gran documento que arroja luz sobre cuestiones que se guardaron en la oscuridad,  el traerlas y exponerlas al gran público lector es uno de los grandes logros que hizo su autor. En el capítulo dedicado a Malvinas, nos enteramos cómo aquellos deportistas de un momento para el otro tuvieron que dejar la camiseta para agarrar un arma y salir a pelear en una guerra absurda que estaba situada en un territorio inhóspito.

“Llegaron a las Malvinas cuando comenzaban la vida adulta. Estaban asomándose a la Primera de sus clubes o seguían en sus semilleros hasta que los llamaron a la guerra. Cambiaron su refugio natural en clubes como River, San Lorenzo, Huracán, Estudiantes o Los Andes por una pequeña trinchera o pozo de zorro. Ya no pertenecían a un equipo y sí a un regimiento, batallón o compañía que les auguraba un futuro más incierto que su sueño pendiente de ser futbolistas. Habían dejado de entrenarse en una cancha para el partido de cada fin de semana. Tuvieron que chapotear sobre una mezcla de barro y turba para esquivar las bombas inglesas”.  

Es un libro muy interesante, agrego que es fundamental para enterarse de una época macabra y siniestra desde el ámbito deportivo. Puede ser que cierres los ojos, te amargues, insultes cuando encares la lectura, pero no es por la prosa del escritor sino por lo que se cuenta en cada uno de los párrafos. Hay que ser un lector fuerte porque el camino que vas a emprender relata un momento histórico de nuestro país, un tiempo en que una porción de la población en el día de hoy quiere olvidar y no le da importancia. Pero están ellos y estamos nosotros para hacer memoria.  Y está el gran trabajo de Gustavo Veiga junto a colaboradores que trae al público las historias que debemos conocer y si ya las conocemos no las debemos olvidar. Al terror que sucedió en este país se lo combate con Justicia y con Memoria. Ahí vamos a estar para hacerles recordar que esto no terminó, sigue pasando hasta que se haga justicia, hasta que el último culpable pague sus deudas, no es venganza, es anhelo de justicia.

Dejamos el libro para descargar, si tenés la posibilidad de comprarlo no lo piense ni un instante porque es un trabajo único que vale la pena tener. Pero otra data que querés agregar es que Deporte, Desaparecidos y Dictadura también tuvo su serie documental en Canal Encuentro. Te dejamos los links para que los puedas ver de forma gratuita en Youtube. Gracias a Marcelo Bolado que es la persona que ha subido este material a Internet.

1. Deportes, desaparecidos y dictadura – La Plata Rugby Club.

2. Deportes, desaparecidos y dictadura – Adriana Acosta

3. Deportes, desaparecidos y dictadura – Gustavo Olmedo

4. Deportes, desaparecidos y dictadura – Daniel Schapira

5.  Deportes, desaparecidos y dictadura – Gustavo Bruzzone

6. Deportes, desaparecidos y dictadura – Antonio Piovoso

7. Deportes, desaparecidos y dictadura – Alicia Alfonsín

8. Deportes, desaparecidos y dictadura – Miguel Sánchez

Antes de terminar quiero dejar los nombres de los deportistas desaparecidos que menciona Gustavo Veiga en su libro para rendirles un homenaje. Desde este Salón de Lectura Deportiva les envío hoy y siempre un abrazo infinito a familiares y amigos de cada uno de ellos y ellas. Memoria, Verdad y Justicia siempre.

NÓMINA DE DEPORTISTAS DESAPARECIDOS

Comprobamos 220 casos. Pueden ser más.

(Palabras del autor)

Ajedrez

AMARAZ, Víctor Eduardo          

BALLARINO, Carlos Alberto      

BRUZZONE, Gustavo Ramón    

CARRICABURU, Tomás   

CHEVES DE ALMARAZ, Alicia Susana

MEZA NIELLA, Néstor

ODORISIO, Roberto Miguel

PEGNEGUY, Pierre Albert “Pedro”

PÉREZ, Carlos Alberto

STREJILEVICH, Gerardo  

TROD, Jorge Luis   

WALSH, Rodolfo

ZUKERFELD, Luis

Andinismo     

BECERRA ISSA, Elsa del Carmen          

Atletismo

LOMÓNACO, Víctor Hugo

SÁNCHEZ, Miguel Benancio

Básquet

ALFONSÍN, Alicia

COLELLA, Eduardo

GALEAZZI, Carlos

GENOUD, Julio

TOSCANO, Jorge Daniel

Boxeo

GARCÍA, Gualberto Floreal

JOTAR YRIBAR, Alberto

MONTI, Eduardo Pablo

Ciclismo

CHUKRI, Ismael

ROLDÁN, Tristán Omar

Fútbol

BRÚ, Raúl Leonel

CIANCIO, Luis

CISNEROS, Ignacio Manuel

CUESTA, Ricardo Osvaldo

DEL RÍO, Ricardo Gabriel “Gallego”    

FAVERO, Daniel    

FRÍAS, Pedro “Paisano”   

GARBIGLIA, Alberto Armando  

LUNA, Juan Carlos

MANFIL, Carlos Laudelino         

OLMEDO, Gustavo “Papilo”      

PANA, Francisco Víctor    

PENINO, Hugo Reynaldo

PRESTIPINO, Rodolfo

PIOVOSO, Antonio

REQUENA, Eduardo “El Gallego”

RIVADA, Carlos Alberto  

ROJAS, Ernesto David “Ranga”

SANTUCHO, Heldy Rubén “Tucho

Gimnasia artística

TULA, Sergio Fernando

Hockey

ACOSTA, Adriana

MORO, Miriam Susana

Natación

BARBERIS FORNERO, Elena Cristina       

CROSETTO, Víctor Miguel Valentín

GÓMEZ, Ileana Esther

MORAL, Ana

MOYANO, María del Carmen

PARODI, Silvina

PORTAS, Osvaldo Horacio

SEMBER, Gregorio “Guyo”

SOTO, Delfor

TENEMBAUM, Gisela Lidia

Pelota al cesto

RABINOVICH, Alicia

Rugby

ABACHIAN, Juan Carlos

ALMEIDA, Alejandro

ÁLVAREZ, Julio “Choclo”

ARAYA ECHESORTU, Jorge

ARRÁZOLA, Juan Carlos

ATTADEMO, Abigail

AXAT, Rodolfo Jorge

BÁEZ, Fernando

BALUT, Pablo

BARBER CAIXAL, Luis

BARRY, Alejandro

BARRY, Enrique

BELIZÁN, Fernando

BERNER, Ernesto

BETTINI, Marcelo “Beto”

BIÉ, Jorge Víctor

BONAMÍN, Luis

BRIGGILER, Reinaldo Ramón    

CABASSI, Mario     

CARRERA TOMATTI, Eduardo 

CARRERA TOMATTI, Ricardo   

CARRERA, Marcelo          

CARUSO, José Victorio     

CASTRO, Miguel Ángel   

CELESIA, Federico

CIRIO, Marcos        

CONY, Gonzalo     

CORDERO, Fernando “Negro”  

CÓRDOBA, Pablo Marcelo          

CORVALÁN, Eduardo     

DAKUYAKU, Ricardo      

DE LA CRUZ AGÜERO, Jorge    

DE SANCTIS, Raúl 

DE VICENZO, Roberto     

DEL RIVERO, Pablo         

DELPECH, Luis María      

DEPAOLI, Raúl Alberto   

DESIMONE, Enrique        

DONDA, José Maria          

DUNAYEVICH, Gabriel   

ELIZAGARAY, Jorge        

ESPECHE, Emilio  

ESPONDA, Carlos 

EVEQUOZ, Manuel          

FERRARONS, Juan Máximo        

FERRAZA, Horacio           

FERREYRA BELTRÁN, Diego

FIGUEREDO, Raúl

FOSSATI, Rubén

FRESNEDA, Tomás

GALEAZZI, Roberto

GARBARINO, Antonio

GARCÍA MARTEGANI, Alejandro

GASPARRI, Daniel

GERMANO, Eduardo

GERSHANIK, Mario

GIOMBINI, Claudio

GIRIBALDI, Mario

GOLDEMBERG, Carlos

GÓMEZ, Conrado

GRIGERA, Gustavo

HATTEMER, Reynaldo

HERNÁNDEZ LARGUÍA, Juan Sebastián

HUNZIKER, Diego

HUNZIKER, Hernán

IDE, Eduardo

ILLA NICOLETTI, Santiago

ISHIKAWA, Carlos

JASMINOY, José

KURLAT, Marcelo

LAFLEUR, Gustavo

LAGRUTTA, Eduardo

LARROSA, Horacio

LAVALLE, Hugo “Pinino”

LOIÁCONO, Cayetano

LOIS, Ricardo Omar

LUCCIONI, Rodolfo

LUQUE, Marcos

MALBERTI, Jorge

MANTELLO, Osvaldo

MARTÍNEZ LAGRAVA, Atilio   

MEGNA, Hugo       

MENDIBURU ELIÇABE, Daniel “Guliver”      

MERBILHAÁ, Eduardo    

MERCADER, Mario          

MICELI, Leonardo 

MONTEQUÍN, Mariano   

MOURA, Jorge       

MUNITIS ORIONE, Luis “Luti” 

MURICI, Juan

NAVAJAS JÁUREGUI Eduardo “Manopla”    

NEGRÍN, Manuel   

NICOLINI, Ricardo

OYARZÁBAL, José

PALÁ, Eduardo      

PANTALEO ÁBALOS, Mario     

PAREJO, Guillermo          

PARTIDA, Norberto          

PASCUA, Otilio      

PENAYO, Raúl       

PERALTA, José Luis

PERCHANTE, Juan Carlos          

PÉREZ CATÁN, Jorge      

PÉREZ LABRADOR, Palmiro     

PÉREZ PAVÓN, Guillermo

PÉREZ RUEDA, Carlos    

PIÉROLA, Fernando         

POCE, Julio 

POCE, Ricardo       

PUCCI, Eduardo    

QUAGLINO, Hugo           

RAMOS MEJÍA, Eduardo

RAMOS, Juan José

RAPAPORT, Horacio

RATTI, Rodolfo

REBOREDO, Alfredo

RIVELLI, Horacio

RIVELLI, Roberto

ROBERTS, Carlos

ROCCA, Hernán

RODRÍGUEZ, Guillermo

SACKMANN, Alejandro

SALOMÓN, Julio César

SÁNCHEZ VIAMONTE, Santiago

SEGARRA, Rodolfo

SIERRA, Enrique “Shortorn”

SIMON, Carlos

SOLÉ RIVAS, Néstor

STANCANELLI, Alejandro

STARITA, Rubén

STEIMBERG, Pablo

STRAPPA, Adolfo

SUÁREZ CABALLERO, Hugo

TAMBURINI, Guillermo

TELLO, Marcelo

TELLO, Pablo

TELLO, Rafael

THOUGNÓN ISLAS, Carlos Alfredo José

TISSERA, Ricardo Leandro

ULLA, Jorge Alejandro

VALETTO, Roberto Miguel

VALLEDOR, Constantino

VARGAS, Juan Ramón      

VICARIO, Juan Carlos

VIDELA YANZI, Guillermo        

VIDELA YANZI, Jorge

VIGO, Abel  

WALKER, Enrique

WHITE, Guillermo Horacio         

WILLIAMS, Carlos Guillermo “Willy” 

ZORRILLA, Claudio         

ZUCARÍA HIT, Ricardo       

Tenis

SCHAPIRA, Daniel

Tenis criollo

ROSETTI, Benjamín

Tenis de mesa

ROISINBLIT, Patricia Julia

Vóley

DISALVO, Pedro Alfredo “Bocha”

MORANDINI, Néstor Luis

MORINI REINOSO, Miguel Angel

OGANDO, Gustavo

Waterpolo

FERRARIS, Claudio

Yachting

GILLIE, Deryck

Diego Maximiliano Huertas

Twitter: @AcuaticoSubte

Lástima a nadie, maestro necesita tu ayuda para seguir existiendo, suscribite por $200.

También te podés anotar en Pase al Pie, nuestro newsletter semanal completando este formulario:

¡Suscripción recibida!

Por favor, revisa tu correo electrónico para confirmar la suscripción a tu boletín.

3 comentarios en “Deporte, desaparecidos y dictadura

  1. hablé con el autor y el libro se vende a quinientos pesos. ¡Qué pena que no se hayan asesorado antes de arriesgar semejante cifra! Sería bueno que rectifiquen para no perjudicar a quien lo escribió. Lo vende la librería Hernández y también pueden verlo en la página de face de Veiga https://www.facebook.com/gustavojveiga/. Gracias por su atención

    Me gusta

    1. Como estás Almudena. Te cuento que yo soy quien escribió la nota y lo que menos quiero es perjudicar a alguien, si está a 500 pesos lo celebro, no sabía que tenía ese precio, menos vendía librería Hernandez ni que su autor lo había puesto en su Facebook para que alguien lo comprara. Intuí que salia el precio que mencioné. Me equivoqué, como a todo ser humano le pasa. Perjudicar…¿Te parece que es lo que quiere la nota?
      También está disponible en Pdf ya que la editorial donde lo publicó el autor, liberó el archivo. Acá está el link en donde se puede encontrar el libro reseñado y otros más: https://edicionesalarco.com/leeronline/
      Te dejo un saludo cordial, a vos y , por supuesto, al autor del libro.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s