La traición mueve el mundo. Podemos narrar la historia de la humanidad desde los traidores o las traiciones. “El tiempo me enseño que los traidores, se sientan en la mesa a tu costado –cantaba el cantor uruguayo Canario Luna- y el hombre que te da la puñalada comparte el pan con esas mismas manos”. Sin repetir y sin googlear: “Tema del traidor y del héroe” de Jorge Luis Borges o “Los traidores” de Sacheri, la literatura supo construir todo un género de las traiciones. Y en la música es tan clara la relación que Miranda, los Pimpinela, Pedro Aznar y hasta Hermética tienen una canción llamada “Traición”. Es un tema que nos encanta desde siempre, salvo cuando somos los traicionados.

Hace casi ocho años Gonzalo Peillat era la figura de Los Leones, la selección argentina de hockey. Cinco goles en los tres partidos de la fase final de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 para que Argentina se quedara con la medalla de oro. Después, el vacío. Salvo para los especialistas en hockey, Peillat salió del radar. Pocas personas lo reconocerían por la calle. Hasta hoy.

Por problemas con la dirigencia y con el entonces técnico Carlos Chapa Retegui, Peillat se alejó de la selección argentina. Jugaba en Alemania y como estuvo dos años sin jugar por selecciones, después de nacionalizarse alemán, las reglas le permitieron cambiar de país. Hasta ahí, algo fuera de lo común, pero nada demasiado llamativo.

El deporte se encarga de mostrar las crueldades a las que a veces nos expone la vida. Siempre que puede el morbo aparece. Desde ayer el nombre de Peillat volvió a las primeras planas de los portales deportivos. Alemania se cruzaría con Argentina por los cuartos de final de París 2024. Con el partido 1 a 1 un córner corto para Alemania terminó en gol de Peillat que lo gritó como si se hubiera criado a base de chucrut y cerveza. Las redes respondieron: Peillat traidor.

Una vez terminado el partido que Alemania ganó 3 a 2, Peillat salió en la televisión argentina. En lugar de querer excusarse o pedir disculpas, fue por más. Llevó la traición al máximo: citó a Maradona para defenderse. Quizás le quede mejor otra frase de Diego, referida entonces a Mauro Icardi: “de los traidores no hablo”. Otro que ya no está pero que también podemos citar es Ricardo Iorio, escribió en “Traición”, la canción de Hermética: “Cosas malas tiene la vida. Pero ninguna peor que la traición”.

Juan Stanisci
Twitter: @juanstanisci

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