Decenas de escenarios pasaron por nuestras cabezas en los ocho días en los que River fue parte del Mundial de Clubes. En algunos hasta nos vimos jugando finales: el Borussia viene mal; la Juve es ganable y, además, quizás pierde con el Salzburgo; para mi que en semis está Palmeiras o Chelsea, que no viene tan bien; y la final anda a saber. Había demasiados sueños: costará mucho dormir.
River quedó afuera con Monterrey: rival inferior, de liga inferior. Igual de cierto, aunque poco importante, es que mereció pasar: ganó bien el primer partido, mereció triunfar en el segundo. En la memoria quedará la jugada de Martínez Quarta en el área chica o los mano a mano de Borja contra Esteban Andrada.
El tercer enfrentamiento amerita un párrafo aparte. River es el único equipo que se vio obligado a salir a ganar o hacer goles frente a una escuadra top de Europa. Por momentos lo hizo con un heroísmo admirable, presionando, marcando mano a mano, jugando de igual a igual. Incluso en el segundo tiempo (donde no se vio su mejor cara) tuvo dos chances claras de ponerse al frente en el marcador. El flaco partido del conjunto japonés en Los Ángeles y la mala fortuna de una expulsión lo llevaron a durar setenta minutos en cancha contra el subcampeón de Europa.
Pensar el análisis atinado no puede omitir lo obvio: River no llegó bien al Mundial. En el último año solo tuvo pocos momentos de voracidad. Exceptuando la serie contra Talleres y Colo Colo (con un Superclásico de por medio) en 2024 y el tránsito desde la victoria contra el Boca de Gago y la derrota con Platense de este año, River estuvo por debajo de sus posibilidades. Terminó ayer con un pibe que jugó su segundo partido en Primera contra el Inter
Lo condena, es cierto, el miedo a la normalidad: un análisis objetivo debe ponderar a River por debajo de las chances de ganar una Copa.
Conviene a veces enfriar la cabeza para las examinaciones minuciosas. Me conformo con intentar volver a dormir bien y disfrutar la neutralidad de un torneo que me había generado demasiados sueños.
Santiago Núñez
Twitter: @SantiNunez
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