Hay campeones inolvidables, pero también hay campeonatos inolvidables. Esos que vamos a recordar por rendimientos, por jugadores, por partidazos o por algún detalle subjetivo que se enganchó en la memoria. Hace 30 años empezaba el Apertura 1996, el mejor de los suyos para este obrero de la comunicación. Escribe Federico Cavalli.

Para agosto del 96 la cosa estaba así: River era el flamante campeón de la Copa Libertadores, Vélez había ganado el Clausura, la selección olímpica perdió la medalla de oro en la última jugada contra Nigeria y Diego entraba en un impasse futbolístico peligroso.

En la primera fecha Boca siguió con el recambio impuesto desde la dirigencia y ejecutado por Bilardo. Sin Verón, Maradona, Caniggia y Kily González, arrancó el campeonato ganándole 3 a 2 a Estudiantes en Vélez.

En la segunda fecha se armó un partidazo en Liniers: el campeón perdió contra el Racing flamantemente dirigido por Coco Basile. Esa noche remató el resultado el debutante José Tiburcio Serrizuela, histórico jugador que fue campeón en la otra vereda de Avellaneda. Ah, y Capria hizo un golazo de tiro libre.

En la fecha cuatro se dio el debut de Sebastián Abreu en el fútbol argentino: gol y empate en la Bombonera. Mientras tanto el Rojo y La Academia empataban en dos, con Arzeno como protagonista y no por un tecito de coca (eso sería al año siguiente), sino por un gol en contra sobre la hora.

La sexta fecha tendría un partido inolvidable, el clásico que Boca ganó con el nucazo de Guerra. Una tarde llena de emociones: el debut de El Matador Salas, el golazo de Pompei dedicado a Diego que estaba en el palco y el momento estelar de la carrera de Hugo Romeo Guerra (como nos enseñó a decir Marcelo Araujo). Disfruten.

En la siguiente fecha River se recuperó goleando cuatro a uno a Platense y Racing se prendió en el campeonato ganando después de muchos años en Santa Fe contra Colón. Un dos a cero con goles de Vilallonga y el Bichi Fuertes, mientras Nacho González le atajó un penal a Nelson Agoglia.

Pero lo interesante ocurrió en Caballito. Boca, que venía envalentonado por el clásico ganado, perdió con Ferro por tres a uno, con tres goles del Ciruelo Piaggio, en sus noventa minutos de fama. En la siguiente fecha ocurriría un hecho histórico. Enzo Francescoli llegaría a los 100 goles con River en la goleada cinco a dos a Central. Todo un símbolo de la época.  

River volvió a ganar en la fecha 9 frente a Gimnasia de Jujuy en una gran noche Monumental. En la 10 se dio el único Bilardo vs Menotti en la historia del fútbol dentro de una cancha. El Doctor con Boca y el Flaco con Independiente. Fue victoria de los Diablos por uno a cero, justo con un gol de pelota parada.

En la fecha 11 River goleó a Colón tres a cero y se despegó de sus rivales, ya que Racing e Independiente perdieron. La Academia cayó 3 a 0 con San Lorenzo y los rojos cuatro a uno con Platense. En la siguiente fecha pasó de todo, la doce del Apertura 1996 es para nombrarla “patrimonio de la humanidad”.

Nacho González se animó a cruzar la mitad de la cancha y patear dos penales que convertiría en la goleada seis a uno de Racing a Huracán. Newell´s le hizo cinco a Estudiantes en La Plata y Central, en el debut de Rafael Maceratesi, le ganó tres a uno a Independiente. River perdió con uno de sus perseguidores: tres a uno en la Fortaleza de Lanús.

Pero el hecho significativo se dio en la Bombonera: con 18 años y la ocho en la espalda, debutaba en primera Juan Román Riquelme, en un triunfo por dos a cero contra Unión. Fue la figura del partido. Bienvenido maestro.

En la siguiente fecha todo volvió a la normalidad de ese campeonato. River goleó en el Monumental a San Lorenzo y Boca perdió con Banfield por tres a uno en el último partido del Mono y el debut de Cristian Luchetti en primera.

En ese momento River viajó a Japón para jugar contra Juventus por la Copa Intercontinental. Así que adelantó el partido contra Huracán de Corrientes, recordado por el piedrazo a Bonano y la suspensión del mismo. A la vuelta del continente asiático, despachó a Ferro por cinco a uno con este golazo del Burrito Ortega.

El postergado de la fecha 15 con Racing en el Monumental fue el salto anticipado al campeonato. El día que Ramón quiso sacar a Ortega, este se negó y terminó salvando la situación Monserrat. Para el segundo tiempo el Burrito se despachó con un golazo y le quitó las esperanzas a Racing, que terminó apretando, pero no alcanzó. Fue cuatro a tres para el conjunto de Núñez.

Para principios de diciembre River venció a Newell´s y quedó al borde del campeonato. Una gran tarde en el Parque Independencia del joven Santiago Solari, que se metió en el once y demostró que el futuro era por ahí. En la anteúltima fecha, bajo una lluvia impresionante, River venció tres a cero a Vélez y coronó.

Pero a esta historia le queda una fecha, no termina aún. Con el campeonato definido, River visitó la casa del subcampeón Independiente. Cayó tres a uno. Gimnasia de La Plata y Huracán de Corrientes armaron un partidazo: fue un seis a tres repleto de emociones. Unión le ganó de local a San Lorenzo por dos a cero con goles del Topo Gómez y Martín Perezlindo.

Pero hubo dos victorias más que quedaron en el recuerdo. Gimnasia de Jujuy venció a Boca uno a cero en la Bombonera, por primera vez, y Ferro a Vélez por dos a cero, en lo que sería la última victoria del club de Caballito en el clásico. Además, Gustavo Reggi se aseguró ser el goleador del campeonato con 11 goles. 

Un campeonato que terminó al borde de la navidad, con muchos momentos emotivos, con debuts inolvidables y sin Diego adentro de las canchas. Un aviso de que la década del 90 empezaba a apagarse y el futuro empujaba desde el banco de suplentes. 

Federico Cavalli
Twitter: @willycavalli

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