Lo que se dice y lo que se hace

En el fútbol profesional de alto nivel combatir al status quo puede sonar a contradicción. Pero existen casos de jugadores con convicciones que piensan que ser distinto en pensar. Acá uno de ellos. De ganar la Champions con el Barcelona a decirle que no a Luis Aragonés para integrar la selección española. La historia de Oleguer Presas. Ayer futbolista, hoy economista. Siempre comprometido con la independencia catalana.

La identificación hincha-jugador puede darse por lo que muestra dentro de la cancha el futbolista y estar potenciada si encima hizo inferiores en ese club. Pero qué ocurre si no nació en la cantera pero tiene un sentido de pertenencia hacia la ciudad.

Oleguer Presas nació en Sabadell, el quinto municipio en cantidad de habitantes de Cataluña e integrante de la provincia de Barcelona. Sus inicios futbolísticos fueron en el Gramanet en la Segunda División Española. A los 18 años debutó en el primer equipo y estuvo 3 temporadas luchando por ascender sin poder lograrlo. Su posición era la de primer marcador central. A los 21 el gigante de Cataluña se fijo en él. Lo fichó el Barcelona B a mitad de 2001 y en agosto del 2002 ya lo subieron para que juegue unos minutos en el Barcelona en el Trofeo Joan Gamper. En noviembre del mismo año debutaría oficialmente en Champions contra el Galatasaray y recién en enero del 2003 vestiría la azulgrana por la Liga en un 0 a 0 contra el Málaga en La Rosaleda.

En esa misma cancha marcó su único gol en los 177 partidos que disputó los 4 años que estuvo en Barcelona. Se encontró con un despeje a medio hacer del rival y de derecha puso el 1 a 0. Salió corriendo en busca del abrazo de Ronaldinho. Como si hubiera sabido que era el primero y el último y debía festejarlo con el jugador más alegre de aquel plantel, que a su vez también era el más talentoso. Pero el crack brasileño no era solo sonrisas sin fin sino que también le gustaban las charlas de todo tipo. Para eso recurría a Oleguer a quien admiraba. “Es uno de los jugadores más inteligentes que conocí porque está siempre leyendo. Siempre está interesado en muchas cosas fuera del fútbol .Es un jugador dentro del campo de mucha calidad y fuera del campo es un compañero para todos los tipos de conversación”, lo definió en el sitio oficial del club.

El entrenador más importante en su carrera fue el holandés Frank Rijkaard. Le vio inteligencia para ocupar los espacios en una defensa que marcaba con las líneas adelantadas y firmeza en el uno contra uno. No le sobraban virtudes con la pelota en los pies. Varios videos de sus pifs en YouTube lo certifican. Pero para ese Barcelona era un jugador utilitario que sabía sus limitaciones y le cubría bien las espaldas a Puyol que era una tijera recién comprada que cortaba por lo suyo y por del que tenga al lado.

Así cada temporada fue creciendo su cantidad de partidos disputados hasta llegar a la 2005/06 donde fue el tercer jugador del equipo con más minutos en cancha detrás de Puyol y el arquero Valdés. Encima ese año Barcelona ganó la Champions tras vencer en la final al Arsenal. Oleguer fue titular ese partido. Rijkaard ya lo utilizaba de lateral por derecha porque desconfiaba de las virtudes del brasileño Belletti para la marca. Sin embargo el sueco Fredrik Ljunberg lo sacó a pasear todas las veces que quiso a Presas. Fueron tantas que el técnico holandés lo reemplazó a los 26 del segundo tiempo con el partido 1-1. Entró Belletti y 10 minutos después marcaría el 2-1 que valió un título de campeón de Europa. Poco lo importó su actuación a Oleguer a la hora de festejar. Dio la vuelta olímpica abrazado a la bandera de Cataluña.

Como si supiera que esa temporada iba a ser el pico de su carrera Oleguer fue tomando nota de cada paso que fue dando el equipo. De esos escritos surgió el libro “Camí d’ Itaca” (Camino a Itaca) donde trata historias sobre desigualdad social, racismo, prostitución, anorexia, drogas y da su opinión sobre cuestiones políticas de España y Cataluña.  Todo es usado como metáfora para explicar algo del  recorrido del Barcelona en la Liga 2005 y la Champions 2006. Oleguer sabía que el fútbol no es más que un deporte en la teoría pero que en la práctica, para algunos pueblos, también es “una vía de expresión de sentimientos”.

En el libro reflexiona sobre sus ganas de cambiar el mundo seguido de un sentimiento de impotencia. “Sé que todo lo que digo puede tener mucha repercusión, pero ¿en qué sentido? Polémica, artículos en diarios, comentarios en las radios, conversaciones ¿y algo cambiará? Aún sabiendo que de manera inmediata no cambiará, hay que mojarse, porque la indiferencia equivale a rendirse. Y hemos de soñar, cueste lo que cueste, porque es el único camino para acercarnos, aunque sea con el lento paso del tiempo, a la utopía. Hemos de ser optimistas. Itaca no queda tan lejos.”

“Camino a Itaca” debe su nombre a una canción del cantautor Lluís Llach que está incluida en el disco homónimo que es el más vendido de la historia de la música en catalán. Que a su vez se basa en el poema “Itaca” del griego Constantino Cavafis. El 3 por ciento de las ventas del libro fueron destinados a la Fundación La Bressola, encargada de promocionar la lengua y la cultura catalanas en el sur de Francia.

“Nunca un jugador del Real Madrid podría haber escrito un libro así, porque entraría en contradicción con los valores que representa su club”, lo elogió el escritor valenciano Fernan Torrent. En 2007 Oleguer fue uno de los embajadores del Barcelona en una visita al ex Presidente sudafricano y Premio Nobel de la Paz, Nelson Mandela, en la sede de su Fundación.

Si cuando estaba en su mejor momento futbolístico el defensor no dejó de escribir y pensar tampoco abandonó sus convicciones. En 2005 fue sido citado por Luis Aragonés a unas jornadas de convivencia con la selección española. Acudió y se puso la ropa por única vez para explicarle al entrenador madrileño de España “mi modo de ver el mundo y de ver que si no hay la suficiente implicación o sentimiento es mejor que seleccionen a otros. La conciencia me dictaba eso”. Años después agregaría que “no me sentía con compromiso para una selección nacional que no me representa de ninguna manera. Al contrario, que me genera rechazo y aversión por lo que representa”. Sí vistió la camiseta de la selección de Cataluña en una amistoso contra la Argentina en 2009.

El libro lo presentó en el centro social Can Vies de Barcelona, una casa okupada. El movimiento okupa se define como “un movimiento social que toma terrenos desocupados y viviendas vacías temporal o permanentemente, con el fin de utilizarlos como vivienda, guarida, tierras de cultivo, lugar de reunión o centros con fines sociales, políticos y culturales. El principal motivo es denunciar y al mismo tiempo responder a las dificultades económicas que los activistas consideran que existen para hacer efectivo, a costa del derecho a la propiedad privada, el derecho a la vivienda”.

En 2008 Oleguer dejó Barcelona para pasar al Ajax de Holanda, donde estaría tres años hasta dejar el club y el fútbol definitivamente.  “Dejé de pasármelo bien. Cuanto mayor es la profesionalización, más perverso es todo”, justificaría su decisión años después. A su estadía en Holanda llevó sus convicciones. Hay fotos que lo muestran en una protesta del colectivo okupa por las calles de Ámsterdam.

Una vez retirado se dedicó a estudiar y hoy es licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad Autónoma de Barcelona. Lleva los números de una cooperativa de renovables y participa en política desde las bases. Ha integrado listas de Crida per Sabadell que integra la Candidatura de Unidad Popular (CUP), un partido político independentista catalán de izquierda.

En una entrevista con la emisora Rac1 definió a la Independencia como “una cuestión de soberanía que yo entiendo de forma más integral que la relación Cataluña-España. Hace falta hablar del G-8, la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional, organismos que te hacen dependiente de sus políticas. Yo entiendo la independencia como el hecho de que los ciudadanos puedan decidir todos los aspectos de su vida.”

Siempre se mostró muy crítico respecto de las deudas externas que someten a muchos países de África y Latinoamérica. “Estoy en contra de dar ayudas, para sacar un rendimiento. Si la mentalidad de Europa o Estados Unidos, es ayudar a los países con más dificultades, lo que no pueden hacer es que estas ayudas sean para sacar un rendimiento. Y más cuando la mayor parte de las riquezas de estos países se han conseguido a través de las antiguas colonias que tenían en esos países, de haberlos robado durante años”, manifestó en el diario Clarín.

Esa fue quizás la única nota que le dio a un medio argentino. Donde también se refirió a Lionel Messi, al que vio debutar y dar sus primeros pasos como futbolista profesional.
“Es un crack. Y como persona es otro fenómeno. Es lo que valoro de un gran futbolista, que continúa con humildad, con tranquilidad, con ganas de aprender, de seguir trabajando. En un mundo donde te llueven las palabras bonitas, los halagos, es importante tener siempre los pies en el suelo y él los tiene.”

Tras ganar la Champions en 2006 el Barcelona fichó a Thierry Henry, figura del Arsenal al que había vencido en la final. En el primer entrenamiento del francés con la camiseta culé todos los fotógrafos querían captar el momento en que coincida con Messi, Ronaldinho y Eto´o. Algo que ocurrió, solo que entre Lionel y Dinho estaba Oleguer sonriente como quien se infiltra en el sistema y explota desde adentro.

Entonces el diario Sport apeló al photoshop y lo borró para su portada titulada “Juntos”. El blog La Libreta de Van Gaal publicó la instantánea original y el diario no salió a aclarar porqué quitó a Oleguer. Quien por esos días era motivo de polémica por unas recientes declaraciones en solidaridad con Iñaki Juana de Chaos, miembro de ETA acusado de terrorismo, responsable de 25 asesinatos y sentenciado a 3.000 años de prisión, al que no le concedían la excarcelación por motivos de salud.

El por entonces defensor del Barcelona marcó en una columna de opinión en el diario vasco Berria que “el Estado de Derecho (por el español) tiene muchos puntos oscuros y olor a hipocresía”. En el artículo, titulado “Buena fe”, el futbolista catalán comparó la situación del preso de ETA, que estaba realizando una huelga de hambre como protesta, con las del ex guardia civil Enrique Rodríguez Galindo; Julen Elgorriaga, ex gobernador civil de Guipúzcoa; el empresario Javier De la Rosa y Rafael Vera, ex secretario de Estado, que fueron excarcelados por motivos de salud sin haber cumplido sus penas íntegramente.

Tras esta polémica la empresa de ropa deportiva Kelme anunció que rescindía el contrato de patrocinio que le vinculaba con Oleguer Presas. “La vinculación de Kelme con el jugador se basaba en criterios única y exclusivamente deportivos, por lo que se tomó la decisión de rescindir la relación contractual de forma unilateral”, afirmó mediante un comunicado.

Algunas organizaciones juveniles y periódicos de Cataluña y el País Vasco salieron en defensa de Oleguer y lanzaron una campaña de boicot a Kelme. La marca deportiva catalana Munich ofreció al futbolista ser su patrocinadora personal como muestra de apoyo.

Presas llevó a juicio a Kelme y allí se demostró que en realidad la empresa había entrado en bancarrota y sólo se trataba de una excusa para no pagarle. Tras ganar el juicio también salió a la luz que el futbolista ordenaba a sus agentes que los cheques que cobraba por vestir esta marca deportiva fueran ingresados en las cuentas de diferentes ONGs.

En una entrevista al sitio Goal.com en 2017 Oleguer se refirió a este tema. “Me hace gracia eso de no mezclar política y deporte porque solo se aplica cuando la opinión es contraria al ‘statu quo’. Pero hay deportistas que son emblemas de ciertas cosas, de bancos que están desahuciando, y nadie dice que se mezclan cosas. En cambio, cuando se dicen cosas que no van en esta línea se te echan encima. No pretendo que todo el mundo en el fútbol tenga ideas revolucionarias pero quizá sí que hace falta menos temor a esas represalias. Creo que cabría normalizar estas situaciones y, como decimos en la CUP, ‘vivir implica tomar partido’, cada uno desde su postura”.

Aún jugando en Barcelona, el pibe de Sabadell siempre siguió siendo el pibe de Sabadell. Según cuenta el sitio El Confidencial “a diferencia del resto de sus compañeros del Barça, Presas no quiso que el club le entregara un lujoso Audi, sino que pidió una Volkswagen Transporter, con la que podía llevar a sus amigos a una masía situada en la Cataluña interior.” En la final contra el Arsenal en París alquiló un micro y pagó las entradas para que vayan sus familiares y amigos.

En el mismo año que pasó a ser jugador profesional del primer equipo del Barcelona fue acusado, junto a otras 10 personas, por atentado y resistencia a la autoridad durante un desalojo del Bar Bemba de Sabadell. El mismo pertenecía a jóvenes independentistas y la noche del 27 de septiembre de 2003 abría sus puertas por última vez. En plena noche de festejo catalana apareció el ex alcalde de Sabadell Manuel Bustos y su hermano responsable de la policía, Paco Bustos, que recién había creado la unidad de antidisturbios de la policía local y tenía ganas de hacerla debutar en primera.

En Bemba como en otros bares, los políticos con la policía le pidieron a lxs jóvenes que se marcharan a la calle. A un amigo de Oleguer lo sacaron de mala manera, lo que generó que saltaran en su defensa insultando a los policías. La noche terminó con Oleguer y 10 amigos presos. En marzo de 2018 el juzgado de lo Penal 2 de Sabadell consideró inocentes a los 11 y marcó que hubo una intervención “inicialmente innecesaria y desproporcionada” de la policía que detuvo a personas sin “criterios rigurosos de responsabilidad”. El CUP, que en 2003 se presentó por primera vez a elecciones, y con los años fue ganando en concejales, en 2016 logró disolver la unidad antidisturbios.

Oleguer participó activamente en la campaña por el referéndum de autodeterminación de Cataluña que se realizó en 2017. Desde los medios nacionales se bajaba la línea de que la sociedad catalana estaba fracturada y el ex futbolista se despachó contra los mismos de siempre. “Más bien percibo que hay una voluntad de fracturarla. Ha habido amenazas y agresiones a gente que estaba colgando carteles en la calle. Esta tensión aparece en el momento en el que se ha querido tensar la situación. Llevamos muchos años sin incidentes de ninguna clase y donde la gente ha expresado la voluntad de votar y resolver el conflicto pacíficamente”.

Las elecciones se realizaron bajo una feroz represión policial. El Barcelona jugó contra Las Palmas a puertas cerradas después de que le nieguen el pedido de suspender el partido. El estado español pinchó la pelota y de pelear por la independencia la lucha mutó a la preocupación por los presos políticos. “Estamos atascados y el estado español no está atascado y está preparado para seguir su dinámica represora. Intentamos encontrar un camino común para avanzar.  No sólo es por la independencia, sino por el recorte de derechos.”, analizó la realidad política catalana.

Como futbolista, como escritor, como economista y como militante político. Oleguer Presas lleva toda una vida transitando nuevos horizontes con el mismo corazón. Y así sigue Camino a Itaca cantando la misma canción.

“Más lejos, tenéis que ir más lejos de los árboles caídos que os aprisionan. Y cuando los hayáis ganado tened bien presente no deteneros. Más lejos, siempre id más lejos, más lejos del presente que ahora os encadena. Y cuando estaréis liberados volved a empezar nuevos pasos.”

Lucas Jiménez