Un perfil sobre el volante que cumplió 23 años en junio y llegó a Banfield a terminar su formación después de no tener continuidad en las juveniles de Boca. Ayer jugó por primera vez como futbolista profesional en La Bombonera. Llegadas por sorpresa, mucho gol y sus referentes del fútbol europeo. Escribe Lucas Jiménez.

“Giuliano es el primer nieto de Freyre, el pueblo de su padre y mío, en transitar el fútbol profesional. Nosotros fuimos hijos del pueblo, Marcelino y yo, representándolo con amor y pertenencia. Tiene una vida nómade en el lomo, el pibe, pero los genes piamonteses, los de los Galoppo de Freyre, nos enorgullecen a los de aquella tierra.”

César Andrés Carignano, ex futbolista, actual periodista

El sábado 18 de junio cumplió 23 años Giuliano Galoppo. Volante de Banfield con mucho futuro. Nació en Buenos Aires pero a los dos años se mudó con su familia a San Remo, Italia, donde vivieron ocho años, acompañando la carrera como futbolista de su papá Marcelino, ex defensor de Racing de Córdoba, que jugaba en el equipo de la ciudad. Tiene recuerdos de la playa y del famoso Festival de la Canción de San Remo.»De vez en cuando escucho a Vasco Rossi y Ligabue, pero nunca en el vestuario. Ahí sólo se escucha cumbia y reggaetón», contó en una entrevista de 2021 con el periodista italiano Gianluca Di Marzio.

Galoppo empezó a jugar en las inferiores de Atlético Rafaela como enganche pero con el tiempo fue retrocediendo un poco en el campo, sin perder el gusto por atacar y meter goles. Después pasó a Boca y por la poca continuidad quedó libre. Recaló en Banfield para culminar su formación. Recién se ganó la titularidad en Quinta División y ahí empezó el camino ascendente que lo llevó a Primera.

Debutó jugando de volante central con Crespo como técnico. Mostró  buena lectura para ocupar los espacios y hacer los relevos. Más cercano a Lucas Biglia que a la capacidad de quite de Javier Mascherano. Se rompió los ligamentos cuando empezaba a consolidarse en la Primera de Banfield en abril del 2019. Les costó agarrar ritmo de nuevo ya con Falcioni como DT. Julio no lo ponía de 5 sino que lo hacía ingresar de mediapunta para tener la pelota en partidos que había que conservar el resultado.

Después vino la pandemia y Sanguinetti pasó de ayudante de campo del Emperador a entrenador principal. Ya desde el primer amistoso contra Argentinos Juniors le dio la confianza a Galoppo para ser titular. La mayor diferencia entre el Banfield de Sanguinetti y el de Falcioni estaba en el medio. El último equipo de Julio jugaba con Lenis y Bertolo/Urzi por las bandas, doble 5 de marca Corcho Rodríguez-Leyes y Datolo de mediapunta. El de Sanguinetti le dio el eje a Corcho solo, con Payero a su derecha y Galoppo a su izquierda.

Si el mejor jugador de aquel Banfield subcampeón de la Copa Maradona era Payero y el más desequilibrante Cuero, Galoppo era el tipo que marcaba donde quería jugar el partido el equipo en cada momento. Si la situación demandaba repliegue constante era doble 5 al lado de Corcho. Si había que ir a buscar revertir el partido era casi un cuarto delantero. La foto de los avances lo encontraba siempre en el área ya sea como conductor o llegador. Además en esos momentos era el abanderado de adelantar la presión para recuperarla rápido y atacar de nuevo.

Por si lo que aportaba en el juego no fuera poco, era el factor sorpresa en las pelotas paradas. Por su estatura de 1,79  los rivales no ponían a sus mejores cabeceadores a marcarlo pero sí a medida que fue pasando el torneo ya tuvieron tiempo para tomar nota que cabecea bien. Pero Giuliano siguió convirtiendo porque se movía en el área sabiendo que si iba al salto con un tipo más alto perdía, pero ganaba si iba justo donde caía la pelota.

Como el Cuchu Cambiasso, Galoppo es un volante que llegó a Primera como 5 de buen primer pase pero que pisa el área. Por eso lo ubican de volante interno por cualquiera de los dos costados. Como Cambiasso, se mueve constantemente en las pelotas paradas. Si no hay espacios los busca, si no hay huecos espera que ruede la pelota para elegir su ubicación.

Los compañeros lo cargan a Galoppo de que tiene suerte y le quedan todas. Chicana interna que sirve para que el pibe entre a la cancha todos los partidos con ganas de demostrar que no es suerte. Al principio eran de cabeza, después le sumó otros con sentido de ubicación como un centrodelantero, convirtió llegando y estando. Contra Aldosivi en marzo del 2021 sumó el recurso de chilena, ayer contra Boca uno de tijera. Se guardó para un partido especial besarse el escudo y agradecer al club que le abrió las puertas cuando en otro lado lo descartaron.

El relator de la campaña de Banfield en AM Estación Quince Cincuenta, Darío Olea, lo bautizó “El fantasma del área”. Ese que no está cuando empieza la jugada pero está cuando termina que es lo importante. Volante olfativo sin techo. Multifunción. Imprime con una amplia gama de colores sus goles. Más loco por el juego que suertudo. En febrero de este año generó una falta contra Platense y metió un gol de tiro libre por debajo de la barrera, como Messi contra Uruguay en Mendoza en las Eliminatorias clasificatorias a Brasil 2014.

La semana posterior a ese gol comentó que siempre estudia donde se paran los arqueros rivales con el analista de videos del club. Información útil para implementar en el campo. Giuliano suele declarar que ve mucho fútbol para seguir aprendiendo y eso se nota torneo a torneo. Cada semestre le agrega variantes a su juego. Es un volante inteligente y llegador con futuro de fútbol europeo, si sigue en camino de subida.

Sueña con jugar en las grandes ligas del Viejo Continente, que mira para aprender de los mejores. Su referente es el volante alemán del Manchester City, Ilkay Gündogan, que ha llegado a ser el goleador del equipo de Pep Guardiola en una temporada. También suele nombrar a Kevin De Bruyne, Arturo Vidal, Frankie De Jong y Nicolò Barella. Ahora sumó a la lista a Weston McKennie, volante estadounidense de la Juventus.

Todo volante que marque y haga goles le llama la atención para sacarle cosas e incorporarlas.Ya tiene 85 partidos con la camiseta del Taladro. Hay un detalle numérico que marca su aporte en el juego. Metió 21 goles pero solo tiene dos asistencias, a Luciano Pons en un clásico contra Lanús y la de anoche para el 3-0 de Ramiro Enrique contra Boca. Es un volante más llegador que pasador con mucha capacidad para el gol, por eso necesita un equipo ofensivo que lo haga jugar cerca del arquero rival.No aparece siempre solo porque lo pierden en la marca sino porque él mismo se mueve buscando el espacio para recibir en soledad.

De los 21 tantos que tiene en Primera 8 los metió de cabeza, su principal virtud para convertir. El jugador que más lo asistió o participó directamente en sus goles es Martín Payero, en 6 oportunidades. Los dos conformaron una dupla de lujo que llevó a Banfield a la final de la Copa Maradona. Galoppo no fue el mismo sin Payero. Banfield no fue el mismo sin Payero. Claudio Vivas en este 2022 le está dando minutos al volante de 20 años Matías González que ya aportó gambeta y frescura contra Central Córdoba, Tigre, Barracas Central y Boca. En la búsqueda de mejorar al equipo está también volver a recuperar al mejor Galoppo, ese que necesita un socio para llegar por sorpresa y convertir, como un fantasma en el área. Ese que ayer metió un golazo en su primer partido en la Bombonera.

Lucas Jiménez

Twitter: @lucasjimenez88

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