Módica es una suma baja, accesible, barata, precio amigo. Según la Real Academia Española, algo módico es escaso, moderado o limitado. Palabra cercana a la humildad y también de lo que está al alcance de todos.

Módica también es un pueblo al sur de Sicilia, que desde sus construcciones centenarias mira de frente al Mediterráneo. Un pueblo fundado bajo el influjo de su vecina Siracusa, una colonia griega del 400 antes de Cristo. Del año del pedo. De ahí es Salvatore Quasimodo, Premio Nóbel de literatura y autor de este pequeño poema: “Cada uno está solo sobre el corazón de la tierra. Traspasado por un rayo de sol: y de pronto anochece”.

Módica también es Agustín, goleador del campeonato, nacido en Italia pero criado en las canchitas de Rosario. Hijo de Pablo, un laburante del fútbol que jugaba en el ascenso italiano cuando él se sumó a este corso llamado mundo. Todo en él parece contradecir su apellido: mide 1.87, a los 23 años ya tiene dos festejos de campeonatos encima (ambos con Rosario Central), fue dirigido por Miguel Ángel Russo, compañero de Di María y viene haciendo goles cada fin de semana. Más que módico parece excesivo.

En agosto de 2024 se lesionó la rodilla y estuvo ocho meses sin jugar. En enero, ya recuperado y sin lugar en Rosario Central, se fue al recién ascendido Gimnasia y Esgrima de Mendoza. Al principio le costó, como a todo el equipo, pero al lobo mendocino sí le llegó el segundo semestre. Y a Módica también. De los nueve goles que tiene su equipo, él hizo ocho. Cada vez que la mete, ganan. Uno contra Central Córdoba, dos a Unión y a Talleres, tres contra el otro Gimnasia, en La Plata.

Como agosto, Módica es largo y angosto. Su contextura recuerda a delanteros como Peter Crouch o Palermo, tipos que a primera vista parecen un muñeco de Toy Story cuando viene Andy. Es una ilusión óptica, Módica sabe con la pelota, se asocia, toca. Pero dónde más sabe es en el área: todos sus goles tienen buenas definiciones. Contra Talleres y Gimnasia mostró que también tiene velocidad para llevar la pelota y definir.

Agustín no tiene nada que ver con Salvatore Quasimodo pero podría reversionarlo: “Cada uno está solo sobre el corazón del área. Traspasado por un rayo de sol: y de pronto gol”.

Juan Stanisci
Twitter: @juanstanisci

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