Luis Ángel Salmerón nació grandote y solo movía los brazos. La abuela dijo que parecía un muñequito de los Pupinautas, lo que le dio su apodo. Llegó a Ferro desde Córdoba a los 16 años y a los 18 debutó en los últimos partidos del club en primera. El sueño del pibe coincidió con la pesadilla del Verdolaga. Dos descensos en dos años. Metió goles mineros que sacaron al club del pozo de la B Metropolitana.
Fue y vino muchas veces de Ferro. En 2011 tenía muchas redes infladas, una hija de dos años, pero todavía no tenía casa propia. Por eso, aceptó la oferta para ir a jugar al Shanghai Shenhua de China. Después de su paso, el club fue a buscar estrellas mundiales como Anelka y Drogba. Un día, el traductor le mandó una nota que decía que entre los dos habían hecho 12 goles. El Pupi metió 14 en un año. Ascenso mata Champions League.
El Bambino Pons le decía Van Basten en sus relatos porque definía como el holandés. Goles llegando y estando. Conocedor del secreto del 9: En el área siempre hay tiempo.
Festejos haciendo el trencito. El Expreso de Caballito. Un video de un hincha musicalizó sus goles con Basta de Penas de Los Piojos: “Cuántas veces soñaste con esta escena”. Es el quinto máximo goleador de la historia de Ferro y el máximo del siglo XXI.
Cuando le piden que elija un gol se queda con uno a Central Córdoba el día que inauguraron la popular de cemento. Se considera solo un referente de una época del club, porque ídolos son los de los años dorados.
El otro que recuerda fue el del Ferro que más cerca estuvo de volver a Primera, un golazo al ángulo en la semifinal contra Santamarina en Tandil. En la vuelta en Caballito erró un penal que todavía duele. Para demostrar que los héroes del ascenso son de carne y hueso. Quedan para siempre los festejos de esa temporada junto a los hinchas cantando “no lo traten de entender, no van a poder”.
El goleador a color de los años oscuros de Ferro Carril Oeste. Un Tren de fugitivos, como el disco de la banda El Soldado, cuyo tema más conocido dice que curaste tus heridas y “te llevaste en andas al ángel de los perdedores”.