Al Burro lo que es del Burro. De Ledesma, esa ciudad-empresa al pie de las yungas jujeñas, al invierno en Saint Ètienne. Ariel Arnaldo, dándole otro sentido a su apodo, cargó con el peso de los conos de Tlon: ser el primer 10 después del 10. El amor después del amor. Aunque, es de público conocimiento, el amor y el potrero no se terminan, se reinventan.
En su norte natal el diminutivo es casi un dialecto: ahisito, vientito, corderito, abajito, nuevecito. Más acá usamos para acercar, como una forma de cariño. Aunque ya tenga el pelo gris, él siempre será Orteguita o el Burrito. El que una noche francesa sacó a bailar ingleses como en un salón de la belle epoque. Negrito cuando yo bailo, si bailo de noche y día. A Sol Campbell lo vuelvo loco con mi gambeta amarilla.

Un pasito para aquí, un pasito para allá. Dijo el Burrito que ese primer tiempo contra Inglaterra fue lo mejor de su carrera. Contexto para centenials: octavos de final de Francia 98. Por primera vez en 20 años, Argentina arrancaba sin campeones del mundo en cancha. La renovación comandada por Passarella.
En la tele mandaba Xuxa y ese primer tiempo fue de los bajitos. Michael Owen fue un presagio de Franco Jara para el Ratón Ayala. Y el Burrito el recuerdo maradoniano para los ingleses. Moviendo mi cintura, moviendo sin parar. La cumbia de los trapos de Orteguita fue puro enganche, amague y caño. Un deleite para el que quiera sentarse a mirar un compiladito. No es nostalgia, es que ya no los hacen así. Nacidos y criados en canchas de tierra, jugando con pelotas que parecen tener vida propia. En el festival de la doma de pelotas, el Burrito es rey. ¿Jesús maría? Jesús potrero.
Lo que vendría en cuartos de final ya no importa. Después, ¿Qué importa el después? Nos podríamos quedar a vivir en el caño a Scholes. Pensar la gambeta del Burrito en términos borgeanos, como algo eterno que siempre está ocurriendo. La gambeta de arena. O también leerla en el propio lenguaje de Orteguita, una gambeta al compás del acordeón de Grupo Trinidad. Una gambeta tramposa, algo altanera y mentirosa.