Hoy cumpliría 67 años el gran Alejandro Sabella. Para la revista digital “Brasil 2014, en busca de la felicidad” que sacamos el año pasado hablamos con Julián Camino y Claudio Gugnali, quienes nos respondieron algunas preguntas sobre aquel mundial. Escribe Lucas Jiménez.

El cuerpo técnico de Alejandro Sabella tenía como ayudantes de campo a Julián Camino y Claudio Gugnali. Se conocieron e hicieron amigos en 1982, estos últimos ya estaban en Estudiantes y el técnico Carlos Salvador Bilardo trajo a Pachorra que jugaba en el Leeds United de Inglaterra. Salieron campeones del Metropolitano de 1982 y el Nacional 1983. Ya retirados como futbolistas, Sabella fue ayudante de campo de Daniel Alberto Passarella en la selección argentina y uruguaya y en distintos equipos como River, Parma, Monterrey y Corinthians. Camino y Gugnali hicieron carrera por separado en el ascenso. Julián fue entrenador de Villa San Carlos, Temperley y San Telmo. Mientras que Claudio dirigió a Cambaceres y Unión de Santa Fe.

Se reencontraron en la primera experiencia de Sabella como entrenador principal en Estudiantes de la Plata en 2009. Alejandro llamó a Camino que a su vez sugirió sumar a Gugnali, que por su parte trajo a Pablo Blanco, el preparador físico con el que había trabajado en Cambaceres. Juntos ganaron con el Pincharrata la Copa Libertadores 2009 y el Apertura 2010. En 2011 llegaron a la selección argentina, ganaron las eliminatorias y llegaron a la final del mundo. En menos de 3 años en el cargo solo perdieron un partido oficial en los 90 minutos. Contra Venezuela en el segundo encuentro por los puntos del ciclo. Tenemos el honor de tener el testimonio de los dos ayudantes de campo de Sabella hablando de “Brasil 2014, en busca de la felicidad”.

Julián Camino

-El título de esta revista es «Brasil 2014, en busca de la felicidad». Contame y describime un momento de la estadía en Brasil, dentro o fuera de la cancha, que signifique para vos la felicidad o la búsqueda de la felicidad

-La mayor felicidad para nosotros es haber convivido con los chicos casi 45 días porque fueron 15 acá en Argentina y 30 en Brasil. No tuvimos ningún problema y cada vez que el tiempo pasaba, estábamos mejor. Para mí que eso fue lo más importante que tuvimos: la convivencia con los chicos. Tuvimos la suerte de tener en el plantel jugadores consagrados y campeones en todos los países de Europa. Eran 23 jugadores espectaculares, muy predispuestos para el trabajo y para la convivencia. Me parece que eso fue lo mejor como cuerpo técnico que hicimos durante los 45 días, haber estado con monstruos de jugadores y que la convivencia haya sido excelente.

-¿Cuál crees que fue la mayor virtud que tuvieron como cuerpo técnico para lograr el convencimiento en los jugadores que tuvieron que cumplir distintas funciones a lo largo del mundial? Por ejemplo Pocho Lavezzi y Palacio jugaron de volantes siendo delanteros.

-Nosotros fuimos conociendo a los jugadores en la eliminatoria donde es muy difícil trabajar porque tenes 5 o 6 días con ellos, después se van y vienen a los 3 meses. Pero el trabajo del técnico se ve más en un mundial que en una eliminatoria. Nosotros los fuimos convenciendo a los muchachos que podían jugar en cualquier posición y así fue como Palacio o el Pocho Lavezzi jugaron de volantes o por izquierda y sin ningún problema. Alejandro (Sabella) los convenció tácticamente que podían funcionar así ellos y el equipo y no pusieron ningún atajo a alguna indicación. Alejandro simplemente los ordenaba, los metía en la cancha y cada uno hacía su función. Por eso yo creo que la virtud de nosotros  fue convencerlos a los muchachos que podían jugar en cualquier puesto y que así podíamos pelear el campeonato.

-¿Crees que el mejor partido de la selección en el mundial fue el de la final? Por el rival, por el planteo y la ejecución.

-Me parece que sí, por la calidad del rival y lo importante que fue el partido que era una final del mundo. Jugamos un gran partido. Lamentablemente no pudimos concretar las posibilidades que tuvimos de gol: la de Higuaín, la de Messi y la de Palacio. Ellos tuvieron una sola y lo hicieron. Yo creo que tácticamente fuimos muy superiores a Alemania y es más cuando terminaron los 90 minutos 0 a 0 que fuimos al alargue nosotros estábamos mucho mejor parados y ellos prácticamente no nos podían atacar porque tenían mucho miedo a la contra. Tal es así que cuando Sabella hace el cambio en el entretiempo que salió Lavezzi y entró Agüero prácticamente ellos se fueron a defender con casi 8 jugadores porque nosotros dejamos arriba a Messi, al Kun y a Higuaín. Entonces ellos no se querían mover de ahí porque en una contra nosotros los podíamos liquidar. Para mí fue el mejor partido que jugamos.

Claudio Gugnali

-El título de esta revista es «Brasil 2014, en busca de la felicidad». Contame y describime un momento de la estadía en Brasil, dentro o fuera de la cancha, que signifique para vos la felicidad o la búsqueda de la felicidad

-Algo que recuerdo gratamente es a partir de octavos de final preparar la valija, el bolso y todo para que en caso de una derrota volvernos inmediatamente a la Argentina. No ocurría y la cábala era volver con la valija y el bolso, armar otra vez la pieza y reencontrarnos con los dormitorios. Una vez establecidos, salíamos al pasillo que teníamos en común y nos mirábamos con una cara cómplice como diciendo “estamos vivos, seguimos en la competencia”. Ese es un recuerdo hermoso que me ha dejado el mundial.

-Muchas veces se habla de la importancia de la conformación de un buen grupo para conformar también un buen equipo ¿Qué le aportaron para el equilibrio del grupo el ingreso a la selección de jugadores con recorrido en el Ascenso y con carreras en base a mucho esfuerzo? A varios de estos ustedes ya los conocían por haberlos dirigido anteriormente

-Creo que es fundamental y prioritario la formación del grupo. A veces tenes que dejar de lado algunos buenos rendimientos para conformar y mejorar el grupo. Esa es la tarea de los entrenadores de selección fundamentalmente armar un buen grupo. Ya lo habíamos hecho en Estudiantes y lo hicimos en el seleccionado. Hoy después de tanto tiempo los jugadores siguen diciendo que el mejor momento de muchos de ellos fue cuando compartieron con Sabella y su cuerpo técnico. Creo que en eso sí fuimos campeones de la convivencia, del respeto mutuo y de la representabilidad que significa la selección argentina. Alejandro fue un claro ejemplo de cómo debe ser un embajador deportivo y a partir de Sabella todos y a partir de Messi todos conformamos un grupo invulnerable porque la verdad que hilando fino la final ni siquiera la merecimos perder. Así que era un equipo que desde el espíritu y el compromiso era imbatible.

-La final con Alemania Argentina salió a ganar directamente el partido el segundo tiempo con 3 delanteros y una postura más adelantada que la del primer tiempo. ¿Fue una estrategia pensada en qué el equipo venía de jugar 2 alargues y Alemania solo uno y tenía un día más de descanso después del partido con Brasil que duró media hora nada más con un ritmo fuerte? Como que inevitablemente Alemania iba a llegar mejor a un posible alargue y había que tratar de ganarlo en los 90 minutos.

-Sí, Argentina había jugado la semifinal un día después a Alemania, sumado a que jugó alargue y penales. La idea fue esa, minimizar a Alemania en el primer tiempo como lo hicimos y a partir del segundo salir a la búsqueda del resultado. Por eso el ingreso de Agüero para formar el legendario 4-3-3 por más que Lavezzi había hecho una función muy buena, creo que fue de los mejores de la selección en esa final jugando como volante por los costados. Una vez que pudimos neutralizar el poderío alemán que bien habíamos estudiado y sabíamos por donde era, nos animamos a buscar el resultado para tratar de evitar, lo que a la postre no pudimos, que fue un nuevo alargue. Pero igual siento un gran orgullo porque el equipo siguió corriendo. Jugó el alargue como había que jugarlo y bueno el destino quiso que injustamente Alemania sea el campeón del mundo. Nada para reprochar, todo agradecimiento. Todavía hoy hablo con muchos de los muchachos y seguimos queriéndonos y respetándonos como el primer día.

PD: Nota incluida en nuestra primera revista digital «Brasil 2014, en busca de la felicidad» que pueden conseguir acá.

Lucas Jiménez

Twitter: @lucasjimenez88

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