El cine fue el instrumento a través del cual Estados Unidos se presentó durante décadas como la Tierra de las Oportunidades. Rocky convenció al mundo de que cualquiera podía llegar a la cima allí. El Patriota romantizó el nacimiento de una nación. Casablanca, paradójicamente filmada en un estudio de Hollywood y situada en Marruecos, enseñó una forma de mirar la Segunda Guerra Mundial. Antes de exportar tecnología, Estados Unidos exportó historias. Y pocas industrias moldearon tanto el imaginario colectivo como Hollywood.
Hoy es 4 de julio, Día de la Independencia estadounidense. No hubo fuegos artificiales ni discursos patrióticos para abrir la jornada mundialista en Texas. Fueron los canadienses quienes salieron primero a escena. Hasta hoy, los tres anfitriones habían sobrevivido sin grandes sobresaltos: Estados Unidos, México y Canadá habían atravesado la fase de grupos como si el guion ya estuviera escrito. Pero este Mundial viene rompiendo varios libretos.

Donald Trump esta vez eligió el torneo como vidriera. Pero el cine enseña que los protagonistas no siempre son quienes figuran primero en el afiche. Hakimi no será Stallone. Tampoco Mel Gibson. Mucho menos Humphrey Bogart. Sin embargo, le queda demasiado bien el papel principal. En un Mundial jugado en Norteamérica, Marruecos volvió a apropiarse de la pantalla.
Porque ya dejó de ser esa selección simpática que sorprende cada cuatro años. Es un equipo serio, convencido y con personalidad. Tiene actores de reparto que cualquier producción grande quisiera: Rahimi, Rounahi, Brahim Díaz. Y cuando la historia parece complicarse, aparece Bounou. Lo único que le faltaba a una selección africana para competir de igual a igual con cualquiera era tener un arquero que escuche Callejeros.
Verdugo de un anfitrión, Marruecos vuelve a meterse entre los protagonistas del Mundial. En Estados Unidos ya le entregaron un nuevo papel: eliminar a Francia. Curioso. Hollywood pasó décadas construyendo historias estadounidenses y terminó encontrando una marroquí. Aunque ojo. Quizás le toque cruzarse con el Paraguay de Alfaro.
Miguel Freidenberg
Twitter: @miguefrei
Lástima a nadie, maestro necesita tu ayuda para seguir existiendo, suscribite acá:
