Boca de Alfaro: postura, recuperación y ejecución

En una charla con un medio televisivo, Ivan Marcone explicó que era consciente, al igual que Gustavo Alfaro, que en la delantera de Boca hay mucha jerarquía, y que si él y sus compañeros de zona resuelven sus problemas, los de adelante pueden ganar los partidos solos. Así había pasado con Newell’s, Mauro Zarate ingresó en el segundo tiempo para cambiar el partido. Pero pasaron varias fechas para que el entrenador de Boca pueda volcar todas sus hipótesis en la cancha. Frente a San Martin en Tucuman su equipo desplegó a la perfección lo programado. Defensa posicional, siempre bien parada, incluso cuando se recibe un gol. Contragolpe para empatar el partido, individualismo para poner el dos a uno, y pelota parada para estirar la ventaja. Pero para que todo esto se desarrolle con naturalidad fue indispensable que ensayo a ensayo se fueran confirmando cada una de esas variantes.

En San Juan, cuando Boca visitó a San Martin se pudo ver el manual del contragolpe. Para el uno a cero, Mauro Zarate despegó de mitad de cancha y habilitó, con una pelota al ras del piso, a Cristian Pavón que definió cruzado. Son vitales los carrileros para entender el escalonamiento. Alfaro predica que si el avance por afuera no se produce, el movimiento del equipo es nulo. Como si fuese rugby. En el segundo gol, Ramon Abila aguantó una pelota hasta que se acercó Zarate, quien con un tiro de media distancia argumentó toda su jerarquía. El tercero llegó por pelota parada. Corner preciso, cabezazo certero. Una pequeña muestra de que lo practicado seria de vital importancia para los próximos partidos.

De local y de visitante. Para ganar y para empatar. Benedetto de penal y Mauro Zarate de tiro libre para sumar tres puntos frente a un duro Godoy Cruz que la había complicado el partido. Lisandro Lopez de cabeza para no perder en Cordoba frente a Belgrano. Una semana más tarde, contra Lanus, el equipo le daría un guiño al entrenador. Emmanuel Mas por vía aérea luego un tiro de esquina, y Pavón no dando por perdida una pelota larga le sirvió, con un centro atrás, el gol a Zarate. El balón detenido y salidas rapidas pasaron de teoría a práctica. Siempre con el equipo posicional, con una defensa sin fisuras. Como con Defensa y Justicia, sufriendo la posesión del rival pudo encontrar en el individualismo de Carlos Tevez la llave de los tres puntos.

Nada es casualidad. Para Frank Kudelka su Talleres debía manejar el partido a través de la tenencia de la pelota, por eso Emanuel Reynoso jugaba como interior derecho. Su pierna más hábil, la izquierda, lo llevaría a tomar decisiones del estilo  de centralizar el juego, y jugar con el remate o el pase filtrado. Pausar el juego. Desde que llego a Boca, Alfaro pidió un extremo izquierdo, alguien que haga la banda. Sin refuerzos, Bebelo se quedó con el puesto. Se volvió más directo, menos armador. Todo tiene una explicación. Como la inclusión de Mas en el equipo. Junior Alonso se ausentó frente a Lanus, el ex San Lorenzo convirtió y se sumó como una opción en pelota detenida. Alfaro consiguió los resultados que Boca necesitaba, un equipo con ideología.

Gonzalo Bressan Otegui

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s