Todos unidos triunfaremos

Lucas Jiménez analiza el partido contra Uruguay mirando para atrás y para adelante. Si hace un año nos decían que con Scaloni íbamos a estar acá firmábamos sin pensarlo. La revitalización de una selección que vuelve a entusiasmar. Palabra clave: Grupo.

Rusia 2018 fue tocar la arena de un tobogán que se había iniciado después de perder la tercera final en 3 años y el boludeo dirigencial para que se vaya Martino. Los ciclos Bauza y Sampaoli dejaron poquísimas cosas positivas a futuro. No digo que no dejaron nada porque Bauza llamó por primera vez a Huevo Acuña y Sampaoli, después de varias vueltas, le dio la 3 a Tagliafico.

Después de Rusia explotó todo. Rumores, renuncias, descansos. Hubo que armar algo de cero. Un año y medio después esta foto grafica lo que se construyó. Una base de pibes, no tan pibes, que asumieron que esta es su selección bien guiados por los únicos 2 futbolistas de elite que tiene Argentina: Messi y Agüero.

La Copa América dejó la sensación de equipo en formación que compite y no se rinde. Los amistosos potenciaron la idea. Apareció Ocampos a ocupar el rol que no pudo cumplir Di María. Desequilibrio por los costados y llegada. Tucu Pereyra no llenaba ese formulario. Angelito Correa no pudo aprovechar sus oportunidades y Pity Martínez debe estar pensando si fue una buena decisión pensando en su carrera en la selección irse a la MLS.

Todavía no hay un 11 definido. Que los jugadores convocables de River hace año y medio pueden ser utilizados poco y nada aporta a la incertidumbre. No es casualidad que arquero, lateral derecho, un central y un volante interno sean las dudas. Armani, Montiel, Martínez Quarta y Palacios pueden quedarse con esos puestos si rinden. Difícil saber si rinden sino juegan. Deberán probarse directo por los puntos.

Scaloni ante rivales pares o superiores adapta nombres y esquema para incomodar. El equipo acepta el trato. Si presiona y recupera rápido y alto el equipo juega al ritmo de Paredes y se ve su mejor versión. Con las líneas bajas defiende mal. A veces se excede en el repliegue y queda a merced de un toque de calidad que exponga la mala manera de defender ciertos ataques. Torreira ayer. Dani Alves en Brasil. Son golazos porque sí los buenos equipos construyen buenas jugadas. En una acción sola te muestran jerarquía y ensayo.

Messi, Lautaro y Agüero juntos jugaron en los últimos 2 partidos amistosos solo algunos pocos minutos . Es una duda de cara a 2020 si el equipo se va armar, o no, de adelante para atrás. Dybala encontró muchas veces a Messi. No es constante. Nunca lo fue. Pero quedó claro ayer que puede jugar con Messi y asociarse si se distribuyen bien los espacios. Si uno se abre a la derecha, el otro debe ocupar el centro del ataque. Si van a jugar juntos no sé si debe ser Agüero el tercer delantero ya que alejarlo del área lo aleja del gol, que es su principal virtud. Son decisiones que deberá tomar el entrenador.

Acuña mejora al equipo porque lo hace ancho y tira centros, bajos y altos, con criterio y precisión. No sé en qué posición y con qué esquema pero no puede ser suplente.

Argentina llega al 2020 donde lo esperan todos partidos por los puntos Eliminatorias-Copa América-Eliminatorias con algunas dudas puntuales y una certeza clara. Equipo convencido, cambiante y unido que aporta la ley del segundo esfuerzo por creer en su entrenador. Parece poco pero desde Alejandro Sabella un técnico de la selección no lograba esto.

No garantiza resultados. Sí competitividad. No garantiza buen juego. Sí energías en el intento. Revitalizo a Messi. Sumó a Agüero. Les dio minutos y confianza a los que ya estaban pero no tenían voz. Todo lo que falta será ajuste y evolución. El próximo examen que tendrá Scaloni en su incipiente carrera como entrenador.

Lucas Jiménez