El orden japonés murió a manos de las individualidades de Brasil. ¿Se puede decir que los nipones fueron defensivos? No sería exacto. ¿Podemos decir que jugó de contra, saliendo muy rápido? Hay algo de eso. Lo que podemos afirmar es que Brasil tiene una potencia en sus delanteros que simplifica cualquier partido. A eso hoy se le sumó Gabriel Magalhaes, con una claridad impresionante.

El primer tiempo no hubo ideas en el conjunto de Ancellotti. Si bien merodeó el área de Japón, no tuvo profundidad. Los asiáticos aprovecharon esas dudas y volaban para tratar de embocar. Hasta que, después de la pausa de hidratación, Sano dejó pintado a Casemiro y sacó un tiro bajo que Alisson no pudo ni rozar. El sol naciente le sonreía a los japoneses.

Era claro que Brasil iba a salir a buscarlo y para eso Carletto puso a la joyita Endrick. El nene bien abierto por derecha, Vinicius bien a la izquierda. De afuera hacia adentro, con centros cruzados y remates en el borde del area los brasileros inclinaron la balanza. Cuando Vini no podía romper jugaba hacia atrás. Así fue como Magalhaes le puso un centro a la cabeza a Casemiro que empató.

Tuvo una muy clara Vini que Suzuki metió la mano y el palo salvó, y no mucho más. Si bien se jugaba del lado que defendía Japón existía un cansancio y se veía venir la prorroga. Las cámaras no dejaban de ponchar a Ney que estaba en el banco. “Lo pensábamos si a los 60 o 65 no teníamos un resultado favorable y al final lo guarde para el tiempo extra”, aclaró Carletto. Nos quedamos con las ganas, ellos zafaron.

En la última Ao Tanaka no rechazó y la perdió al borde del area, Guimaraes amago y se la dio a Martinelli que controló y esquinó. Brasil sigue, Japón se va. Era un partido correcto de los nipones que no tuvieron la pizca para liquidarlo. Los brasileros se fueron festejando el desahogo de gritar en el último minuto. De a poco aparecen los delanteros, la calidad de sus jugadores y la suerte que se necesita para pelear el mundial. Y mientras tanto el sol naciente se muere y no parece importarnos.

Federico Cavalli
Twitter: @willycavalli

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