10 años del terremoto en Haití: el fútbol como excusa para contar historias (parte 1)

Contar historias es nuestra tarea primordial. En muchas ocasiones el disparador es la tristeza y la desolación. De ahí surgen muchos de los relatos que cuenta Lucas Jiménez. Maradona, la corrupción en la FIFA, el Burrito Ortega, Dino Zoff, Brasil 2014, el FMI, entre muchos otros etcétera, andan dando vueltas por estas anécdotas cuyo hilo conductor es como siempre el fútbol.

“Todos los nacidos muertos forman un ejército. Pronto reclamaremos la Tierra. Todas las lágrimas y todos los cuerpos Conllevan a nuestro segundo nacimiento”

Arcade Fire-Haití

Enero es un mes muy especial para Haití. Un primero de enero de 1804 declaraba su independencia  tras haber derrotado al imponente ejército de Napoleón Bonaparte. De la mano de un grupo de revolucionarios liderados por Jean Jacques Dessalines dejaba atrás la esclavitud impuesta por Francia. Así se convirtió en la primera nación de la región latinoamericana y caribeña en lograr su independencia.

También en enero, pero del 2010, en el país más pobre de América ocurrió una catástrofe que recorrería el mundo. Haití se vio sacudida por un terremoto de 7,2 grados en la escala de Richter que dejó el saldo de 316.000 personas muertas, más 350.000 heridas y un millón y medio se quedaron sin hogar. El estadio Sylvio Cator de Puerto Príncipe, sede habitual de los encuentros como local de la selección de fútbol, se transformó en un campo de refugiados.

El terremoto ocurrió a las 16:53, hora en que en la Federación de Fútbol de Haití  estaban preparando el viaje de la Selección femenina Sub-17 a un torneo clasificatorio para el Mundial de la categoría que se disputaría en marzo. De las 50 personas que había trabajando en la Federación, 32 fallecieron en el momento. El presidente de la Federación Jean Bart sobrevivió de los escombros y fue hospitalizado.

Por ese entonces el entrenador de la selección nacional de fútbol masculino, conocida como Les Grenadiers, era el colombiano Jairo Ríos, que se salvó debido a que iba a viajar un día después para empezar sus trabajos. “No sé nada, la mayoría de los jugadores estaban de vacaciones, en sus hogares, no sé si están vivos o muertos”, declaró a medios colombianos días después del desastre.

“A veces no me explico cómo un país tan pobre que le falta de todo recibe tanto, pero tanto castigo de la naturaleza, tanto golpe, no sé, no lo alcanzo a comprender, lo único bueno es que han tenido el espaldarazo total de toda la comunidad internacional, ojalá los recursos se canalicen bien para ayudar a la gente que más lo necesita. Veremos qué ayuda recibimos de la FIFA también”, continuó direccionando el reclamo de solidaridad para el organismo más importante de fútbol internacional.

La FIFAenvió dos aviones con  ayuda alimentaria y materiales de construcción y decidió donar el 2% de todas las recaudaciones de los diferentes partidos amistosos que se celebrarían entre el 1 de marzo y el 11 de junio previos al mundial de Sudáfrica 2010. Si alguna asociación quería aportar más, podría sumar otro 2% adicional. Todas las selecciones clasificadas se sumaron a la ayuda. En total, entre la FIFA y el resto de las asociaciones futbolísticas colaboraron con casi 6 millones de euros.

Pero no todo fue positivo. Jack Warner, por ese entonces presidente de la CONCACAF y luego vicepresidente de FIFA implicado en el FIFAGate, fue acusado de quedarse con parte del dinero que la Federación Internacional de Fútbol  había enviado. Hoy en día Warner se encuentra libre bajo fianza en su Trinidad y Tobago natal y a mitad del año pasado fue demandado por la CONCACAF por robar millones de dólares al negociar de manera ilícita los derechos de transmisión de partidos de Copa del Mundo y torneos regionales.

Sobre el negocio televisivo que hace la FIFA, cobrando cifras millonarias para poder ver el mundial, se expresó indignado nuestro Diego Maradona 4 años después. “Son unos caraduras por cobrarle a un país devastado como Haití. Es gente con terremotos, con problemas. Y el fútbol puede ser su única alegría. Me parece que se les escapó la tortuga renga”, fueron las palabras del 10 en el programa De Zurda que hizo junto a Víctor Hugo Morales por Tele SUR en pleno Brasil 2014. Justamente cuando ocurrió el terremoto del 2010, Maradona era el técnico de la selección argentina y con el combinado local que realizaba amistosos por el Interior del país organizó uno contra Haití a beneficio de las víctimas en Cutral Có, Neuquén.

Argentina ganó 4-0 con 2 goles de Facundo Bertoglio, uno de Martín Palermo con un corte debajo del labio inferior, tras la explosión de una bomba de estruendo, y otro de Sebastián Blanco. Pero la particularidad de ese partido fue que Diego convocó al Burrito Ariel Ortega para que a los 36 años juegue su último partido con la camiseta de la Selección a modo de reconocimiento y también le dio la cinta de capitán. Maradona y el Burrito fueron compañeros de habitación en el mundial Estados Unidos 94.

La década dorada de la selección de fútbol de Les Grenadiers fue la del 70 dirigida por Antoine Tassy. Logró 2 subcampeonatos en 1971 y 1977 de la Copa de Concacaf y fue campeón en la de 1973 que organizó como local. Por ganar ese trofeo clasificó al mundial de Alemania 1974, el único mundial de mayores que disputó en su historia. La selección femenina sub 20 disputó el mundial Francia 2018.

Un 23 de junio de 1974 en el Olímpico de Berlín se había jugado el único Argentina-Haití de la historia hasta el 2010. Fue 4 a 1 para la albiceleste con gol y gambetas varias del Loco René Houseman que según algunas crónicas fueron festejadas en el futbolero país caribeño. Haití  también perdió los otros 2 partidos del grupo. 0-7 con Polonia y 1-3 con Italia. Los dos goles de la selección en el mundial los marcó Emmanuel Sanon que fue elegido en su país como el mejor deportista del siglo XX; metió 47 goles en 100 partidos con el seleccionado. Uno quedaría en la historia ya que el arquero italiano Dino Zoff  llegaba al mundial de Alemania con un récord de imbatibilidad en partidos por selecciones desde septiembre de 1972. Pero a los 20 minutos del primer tiempo hubo una jugada de manual del contraataque. Pase en cortada para la velocidad del delantero de Haití que corrió a máxima velocidad, aguantó el embate del defensor, gambeteó al arquero y puso el 1 a 0 provisorio para que el banco haitiano salte extendiendo piernas y brazos en un festejo eterno. El estadio Olímpico de Múnich vio como Sanon cerró el récord, que hasta hoy ostenta Zoff, en 1.143 minutos.

En 2013 Italia y Haití se volvieron a ver las caras en un amistoso. El equipo caribeño venía entonado por haber perdido apenas 1-2 contra España, por entonces vigente campeón mundial y bicampeona de Europa. Los hinchas haitianos que habían ido al Sun Life Stadium de Miami se acercaron al colectivo a sacarse fotos con los jugadores sin poder creer lo que habían logrado. En ese equipo de Haití jugaba Judelin Aveska, defensor de Independiente Rivadavia de Mendoza cedido a préstamo por River, donde jugó algunos partidos en Reserva. “Hoy en día Mendoza, después de Haití, es mi lugar favorito en el mundo”, reconoció en una reciente entrevista en InfoBae el actual jugador de Santiago Morning de Chile.

A poco más de 3 años del sismo los jugadores de Haití ya habían entendido que con el fútbol podían asumir responsabilidades para ayudar a su golpeado país. “Después del terremoto algo muy fuerte pasó dentro de los jugadores, una reacción positiva a la tragedia. Entendimos que no jugábamos sólo para nosotros, pero no porque antes no pasara sino porque ahora tenemos la manera concreta de conseguir dinero para el país”, declaró el volante del seleccionado Jean-Marc Alexandre.

El click lo hicieron a los pocos días de la tragedia. El equipo viajó a Alemania para jugar un partido a beneficio. En ese encuentro recaudaron casi medio millón de dólares que fueron invertidos en la reconstrucción de la sede de la federación de fútbol que desapareció con la tragedia, y en la construcción y optimización de las instalaciones de fútbol.

La selección pasó a contar con un micro propio, una escuela para niñas en las que se les da el entrenamiento, educación académica, alimentación y hospedaje gratis como una opción de vida fuera de sus entornos difíciles. En enero del 2013 la selección haitiana alcanzó el puesto 39 del ranking FIFA, en lo que sería su mejor ubicación (hoy se encuentra en el puesto 86). En ese contexto apareció Italia de nuevo en la vida de Haití. El escenario era el estadio San Januario de Rio de Janeiro ya que el seleccionado italiano se preparaba para la Copa Confederaciones Brasil 2013.

Por el cansancio del viaje desde Europa, el entrenador Cesare Prandelli guardó a todos los titulares pero en la formación inicial aparecían nombres como Bonucci, Candreva y Gilardino. Italia se puso en ventaja a los 17 segundos. Sin embargo corrían los 20 minutos del segundo tiempo y el partido seguía 1 a 0 entonces saltaron las figuras italianas a la cancha. Balotelli, De Rossi, Montolivo, El Shaarawy y Marchisio que puso el 2 a 0. Parecía cosa juzgada. Pero enfrente estaba Haití que no se rendía.

Faltando 7 minutos hubo penal para Les Grenadiers por una falta a Maurice que Pascal Millien transformó en el 1-2. A los 46 minutos Jean Peguero recibió por la izquierda del área, dejó atrás a Bonucci y ante la salida del arquero puso el 2-2 histórico para el festejo de las 15 mil personas que había en el estadio, mezcla de brasileños y haitianos.

“Los migrantes haitianos empezaron a llegar a Brasil a inicios del año 2010, inmediatamente después del terremoto que afectó su país en enero del mismo año. En un primer momento, utilizaron Brasil como país de tránsito para ir a Guyana Francesa, territorio de ultramar de Francia adonde tradicionalmente (en parte, por afinidad lingüística) vienen emigrando los haitianos desde los años 70. A finales del 2010 el gobierno del presidente francés de entonces Nicolás Sarkozy decidió cerrar la frontera de la Guyana Francesa con Brasil; por lo que más de dos mil migrantes haitianos se quedaron varados en el territorio brasileño. Desde entonces, la administración de la presidenta de Brasil, Dilma Roussef, empezó a controlar sus fronteras y a endurecer también sus políticas migratorias hacia los migrantes haitianos”, cuenta una nota de la Agencia Latinoamericana de Información (ALAI).

Tabatinga ubicada en la Amazonía y Acre se convirtieron en las principales localidades receptoras de los haitianos. En Alainet.org también se cuenta que los migrantes haitianos trabajaron en las obras de infraestructuras realizadas previas al mundial de 2014. “Debido a los retrasos en la construcción de estadios, los haitianos fueron contratados, por ejemplo, para finalizar el estadio Arena Pantanal en Cuiabá y el estadio de Manaos en el Amazonas fue, en gran parte, construido por las manos expertas, dóciles e incansables de los obreros haitianos.”

Haití participó de la Copa América Centenario del 2016 y se enfrentó a Brasil en un partido muy particular porque durante los mundiales el pueblo futbolero haitiano hincha por la verdeamarelha. Los días previos los jugadores de Haití declaraban que no sabían si en su país iban a hinchar por ellos en este partido. Fue 7 a 1 para Brasil y el recuerdo de haberle metido aunque sea un gol a su país idolatrado pentacampeón mundial.

No es cuento la pasión del pueblo haitiano por el fútbol brasileño. El viernes 17 de julio de 2018  el gobierno del presidente Jovenel Moïse, se aprovechó de esto y en simultaneo al Brasil vs. Bélgica por los cuartos de final de Rusia 2018, decretó aumentos de 38% en la gasolina y de hasta 51% en el kerosene por exigencias directas del FMI para liberar un préstamo de 96 millones de dólares.

La miseria del país hace que el kerosene y el carbón sean los combustibles más usados para iluminar las casas y cocinar. Cinco minutos después de terminado el partido, el país explotó. Las calles fueron tomadas por multitudes furiosas que enfrentaron a la policía, montaron barricadas y destruyeron los símbolos de la explotación capitalista que veían a su frente, incluyendo agencias del gobierno y hoteles. Las grandes ciudades del país, incluyendo Puerto Príncipe y Le Cap, amanecieron el sábado con sus barrios populares bajo control de la población. La policía, única fuerza armada del gobierno, huyó hacia los cuarteles. El gobierno, asustado, revocó el decreto.”, precisa la nota de la Liga Internacional de los Trabajadores Cuarta Internacional en su página Litci.org.

Lucas Jiménez

Mañana la segunda parte.

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