Hoy cumple 29 años el futbolista alemán que nos arruinó la vida en 2014. Aprovechamos para unir su historia con la de otros futbolistas que marcaron goles en recientes finales contra la selección argentina como el brasileño Julio Baptista y los chilenos Alexis Sánchez y Francisco Silva. Justo hoy la albiceleste vuelve a jugar después de casi 7 meses y enfrenta a Chile. Escribe Lucas Jiménez.

La jugada pasó una vez en la realidad pero vive en forma de pesadilla que nos persigue cada vez que vemos que el escudo de nuestra selección solo tiene dos estrellas. André Schürrle trepó por la izquierda rápido como tren semi rápido que no para en tu estación olvidada. Llegó hasta el fondo y cuando tenía la doble marca encima de Mascherano y Zabaleta sacó un centro tan imposible como perfecto que sobrevoló por la cabeza de Demichelis y aterrizó unos metros antes de Ezequiel Garay. Justo el lugar donde estaba el número 19 alemán Mario Götze que le metió un pechazo corto a la pelota para que le quede justa para la volea que pasó al lado de las manos de Romero que no alcanzaron a extenderse por la velocidad de la jugada.

Seis años después a los 29 años Schürrle dejaría el fútbol cansado de las lesiones que le mermaron el rendimiento y Götze sigue tratando de recuperar el nivel con el mismo problema. Mientras su asistidor colgaba los botines Mario firmaba con el PSV Eindhoven, equipo donde esta temporada solo jugó 20 partidos y anotó 6 goles. En aquel 2014 era futbolista del Bayern Munich de Guardiola a quien antes del mundial le pidieron que lo comparase con el 10 de Argentina. “Messi es el mejor jugador de la historia. Está en otro nivel”, respondió Pep.

En el libro La Metamorfosis del periodista y ex atleta Martí Perarnau sobre los años del catalán en el Bayern habla sobre el caso Götze: “En las tres temporadas de Guardiola no brilló a la altura esperada, pero bastantes veces cuajó grandes partidos que no fueron valorados en su justa medida, probablemente porque de él se pretendía que fuera un imposible, el nuevo Messi”. Lo mismo sucedió en el mundial. Gotze arrancó como titular la fase de grupos (le metió un gol a Ghana) pero sin deslumbrar. Tal es así que en los octavos de final contra Argelia fue reemplazado en el entretiempo por Schürrle que metió el 1-0 del 2-1 final. Para los cuartos de final contra Francia ya perdió el puesto con Miroslav Klose y entró a 7 minutos del final por Ozil. No vio acción en las semis contra Brasil.

Lamentablemente para nosotros entró por Klose en la final del mundo después que su técnico Joachim Low le dijera “demuestra que eres mejor que Messi”. Luego del partido nuestro verdugo alemán le pidió una foto a Lionel. “Estaba en la conferencia porque me habían dado el premio al jugador del partido. De pronto, lo veo pasar a Messi. Entonces, fui corriendo a pedirle una foto. Fui yo el que se la pidió”, contó en una entrevista

Guardiola que ha mejorado a Lionel y tantos otros futbolistas no pudo con el pichón de Messi alemán. Según Perarnau “nunca ha dedicado tantos esfuerzos, tantas horas de vídeo, análisis y charlas como con Götze. Con ningún otro ha tenido tanta paciencia, ni le ha dado tantas oportunidades, ni ha intentado tantas variantes como con Mario. Sin éxito”. Las primeras dos temporadas en el Bayern Munich jugó mucho partidos, 45 y 48, y marcó 15 goles en cada una. En la tercera y última solo jugó 21 partidos con 4 goles. Nunca pudo recuperar la versión mostrada en el Borussia Dortmund de Klopp. En la temporada 2012-13 en 44 partidos había metido 16 goles y 20 asistencias con solo 20 años. Era aquel equipo de Lewandovski, Reus, Gündoğan que tenía al joven Mario como número 10.

En la Champions 2012/13 el Borussia ganó el complicado Grupo D con Real Madrid (salió segundo), Manchester City y Ajax. En octavos pasó sin problemas al Shakhtar Donetsk con un global de 5-2. En cuartos de final lo esperaba el equipo revelación del certamen: el Málaga del chileno Manuel Pellegrini. Un gran equipo que tenía a Willy Caballero en el arco, Demichelis en la defensa, un joven Isco creando juego y arriba el brasileño Julio Baptista. El delantero que había deslumbrado en Sevilla entre el 2003 y 2005 metiendo 47 goles en 79 partidos volvía a sentirse importante en un equipo después de los irregulares pasos por Real Madrid, Arsenal y Roma.

En su selección también le costó acomodarse como titular ante las figuras de Adriano, Luis Fabiano y Robinho. Pero pudo mostrar su valía en la Copa América 2007 a la que Brasil acudió con un conjunto alternativo. En la final contra Argentina a los 4 minutos fue en busca de un pelotazo largo de Elano que se sacó la pelota de encima para no perder la pelota ante Mascherano y Cambiasso. Julio Baptista llegó antes que el capitán argentino Roberto Ayala, la acomodó con dos toques y sacó un remate al ángulo izquierda antes que llegue Verón a la cobertura. Abbondanzieri solo pudo mirar como la pelota inflaba su red.

A los 8 Argentina tuvo el empate. Desborde de Messi, centro, cabezazo atrás de Verón para Riquelme que de frente al arco pateó al palo. A los 34 sale lesionado Elano y entra Dani Alves a jugar de volante derecho, en esa posición 5 minutos después tiró un centro al área que terminó en gol en contra de Ayala en su último partido con la albiceleste. El segundo tiempo el mismo Dani Alves metió el 3-0 definitivo. Dani Alves y Baptista habían compartido equipo en Sevilla y juntos ganaban la Copa América 2007.

En la Champions 2012-13 Dani Alves ya jugaba en el Barcelona y mientras avanzaba de ronda veía como su ex compañero hacía lo propio con el Málaga del otro lado de la llave. En cuartos de final el Barcelona eliminó al PSG por gol de visitante tras empatar los dos partidos. Por su parte en la ida en La Rosaleda Málaga y Borussia empataron 0-0. La vuelta aún hoy es recordada en España como “el robo de Dortmund”. 2.300 hinchas del equipo español viajaron a Alemania a ver como su número 10 Baptista pivoteaba la pelota para el 1-0 de Joaquín. Pero 15 minutos después el 10 rival Gotze inició un avance que siguió con Reus y Lewandovski que puso el empate, que igual clasificaba al Málaga.

El árbitro era el escocés Craig Thomson que en aquel primer tiempo le perdonó la expulsión al alemán Sven Bender por una falta a Julio Baptista. La terna arbitral sería decisiva en el complemento. A 8 minutos del final del partido el brasileño cara con cara con el arquero habilitó al portugués Eliseu que levemente adelantado puso el 2-1. Sobre  el cierre del partido el Dortmund lo empata con gol de Reus después de que Demichelis fallara en un cabezazo para despejar. 2 minutos después con cuatros jugadores del Dortmund adelantados Felipe Santana puso el 3-2 agónico. El joven Götze se sumó a la montaña humana que festejó el gol que le dio la clasificación al conjunto alemán.

Antes de las semifinales de Champions el Bayer Munich pagó los 37 millones de euros de la cláusula de recisión que Götze había firmado con el Borussia, era la transferencia más cara para un futbolista alemán. Messi y Götze se podrían haber cruzado en la final de Champions 2013 ya que el Dortmund eliminó en semifinales al Real Madrid. Pero el Bayern hizo lo propio con el Barsa con un contundente 7-0 en el global. Mario igual tampoco disputó la final porque terminó lesionado la serie contra el Madrid y no llegó a recuperarse. Ganó su futuro equipo Bayern Munich por penales ante su actual Borussia Dortmund a donde volvería en 2016 en busca de recuperar su nivel.

Por su parte el Málaga a los pocos días de la dolorosa eliminación enfrentaba al Osasuna en La Rosaleda que recibió a los jugadores con una ovación de 10 minutos. “Fuistes, sois y sereis nuestros héroes”, firmaba una bandera desplegada en la tribuna. El local salió a pasar por encima a su rival y generó una tras otra ocasión. Pero recién pudo abrir el marcador al minuto 92. Tiro libre al área, la pelota queda flotando en el área tras un cabezazo y Julio Baptista solo puso el 1-0 ante la vista del número 20 de Osasuna que estaba jugando su primera temporada en el fútbol español:  el chileno Francisco Silva.

En una entrevista del año pasado con el diario La Tercera de Chile le preguntaron a Julio Baptista si le gustaba algún jugador chileno. “Sí, Alexis Sánchez. Cuando estuve en la Roma él todavía estaba en el Udinese y me llamaba mucho la atención que todavía estuviera ahí siendo que ya era un jugador increíble”, respondió. Ambos coincidieron en la semifinal de la Copa Italia 2010 que Roma le ganó al Udinese aunque después cayó en la final con el Inter de José Mourinho que ganó el triplete esa temporada con los goles de Diego Milito.

Un año antes Sánchez y Baptista también se habían enfrentado por Eliminatorias. Brasil ya clasificado recibía al Chile de Bielsa que con un triunfo sellaba su pasaje a Sudáfrica 2010. El local se puso en ventaja con gol de Nilmar pero Alexis Sánchez desniveló por la derecha y le sirvió el gol a Matías Fernández que se topó con las manos del arquero Julio César. Al minuto, tras un error en la salida chilena, Dani Alves, que jugó de volante derecho ese día como la final de 2007, habilitó a Baptista para el 2-0 que generó puteadas al viento de Bielsa sobre la línea de cal. Sobre el final del primer tiempo Alexis seguía gambeteando brasileños, pasó a André Santos y entrando al área Gilberto Silva le cometió penal que Humberto Suazo cambió por gol.

A los 3 minutos del segundo tiempo fue expulsado Felipe Melo por un planchazo a Alexis Sánchez que seguía imparable. Cuatro minutos después Suazo empató el partido. Chile estaba para ganarlo pero vinieron las malas todas juntas. Primero amarilla para Alexis por protestar que no le cobraron un manotazo en la cara de André Santos, después dos goles de Nilmar seguidos y por último la expulsión de Alexis por recriminarle al árbitro una falta que le cobró. El 4-2 postergó un poco la clasificación de Chile al mundial 2010.

En Sudáfrica se volvieron a cruzar Brasil-Chile por los octavos de final. Ganó Brasil 3-0. Julio Baptista no jugó por estar lesionado. Igual en la entrevista con La Tercera se refirió al partido: “Cuando estás en un Mundial lo que quieres es ganar. Se va al grano, a donde están las debilidades del rival, dónde el rival tiene más potencial para hacerte daño y así se trabajó, intentando ver en qué lado tenían más potencial en aquel momento y nosotros buscar nuestras virtudes, desarrollar nuestro plan de juego. Así pudimos obtener la victoria.”

La generación chilena. Cada vez más jugadores pasaban a jugar al fútbol europeo. En España por ejemplo estaban Sánchez que en 2011 pasó del Udinese al Barcelona y Francisco Silva del Osasuna. Estos nunca se habían enfrentado en el fútbol chileno porque el delantero se fue en 2007 de Colo-Colo a River y el volante debutó en 2008 en la Universidad Católica. En la liga española solo se cruzaron una vez. Fue un 7-0 del Barsa al Osasuna con un gol y una asistencia de Alexis para el 1-0 de Messi que metió 3 ese día y así superó los 269 tantos de Paulino Alcántara y se convirtió en el máximo goleador del Barcelona. En 2014 Sánchez dejó el Barcelona para irse al Arsenal y al finalizar la temporada se reencontró con Messi en la final de la Copa América Chile 2015. Se abrazaron afectuosamente en el saludo entre jugadores después de los himnos.

El partido fue muy parejo. Ante la baja de Gonzalo Jara por suspensión el técnico de Chile Jorge Sampaoli había modificado el 4-3-3 habitual por un 3-5-2 con Francisco Silva de stopper y el volante central Marcelo Díaz de líbero. Así copo el ancho del campo del medio y no le dejó espacios a la Argentina. Hubo muy pocas situaciones de gol. Alexis Sánchez tiró afuera la media vuelta en el área que sí había metido Götze el año anterior. La selección argentina tuvo la más clara cuando terminaba el tiempo reglamentario. “Son cuatro contra tres. Es el gol de Argentina, el gol del título. Lavezzi con el centrooo, se lo perdió Higuaín”, relató la trasmisión chilena del partido mientras Messi entrando para recibir por el medio del área veía como la pelota descansaba al costado del arco.

Ya en el alargue de un saque de arco del arquero Claudio Bravo, Mascherano erra el despeje y Alexis se va solo pero su remate le sale altísimo. Como el penal de Higuaín en el otro arco en la definición por penales. El cuarto de la tanda chilena es para Alexis. “El orgullo del pueblo del Norte, Sánchez y el título”, el relato chileno recuerda los orígenes en Tocopilla donde nació y creció el delantero que con un toquecito al medio del arco le da el campeonato a Chile. “Sánchez no lo vas a olvidar nunca. Esta patria no lo va a olvidar nunca. Ante una Argentina que es una súper selección”, sigue el relato al borde del llanto mientras Alexis ya sin remera es alcanzado por sus compañeros para el festejo.

La misma final se repitió en la Copa América Centenario de 2016. Igual de pareja. A los 3 minutos Gabriel Mercado le pisa el tobillo izquierdo a Alexis que queda muy dolorido mientras el árbitro brasileño Héber Lopes aplica el siga siga. A los 27 Messi buscando el topetazo hace echar a Marcelo Díaz que ya tenía amarilla por una falta al del 10 de Argentina que también hace amonestar a Arturo Vidal y Charles Aranguiz. A 15 del final del partido Mercado lo vuelve a atender a Sánchez con una patada al muslo tampoco cobrada. En la última jugada del tiempo reglamentario como un año antes hay una chance clara. Alexis erra un gol abajo del arco por un cierre justo de Ramiro Funes Mori. En la contra Messi casi hace un gol con una corrida pero el remate se le fue desviado.

Alargue de nuevo. Bravo le saca del ángulo con las uñas un cabezazo a Agüero. Alexis ya no aguanta el dolor de los golpes y sale por Francisco Silva para sumar marca en el medio. El recién ingresado baja a Messi cerquita del área pero el tiro libre del 10 pega en la barrera. Penales. Erran Messi y Vidal. Bravo le ataja a Biglia el quinto argentino. Francisco Silva patea a la derecha, chiquito Romero vuela a la izquierda. Chile vuelve a ganarle una final de Copa América a la Argentina. La generación que empezó con Bielsa y siguió con Sampaoli ahora salía campeón con Juan Antonio Pizzi como técnico.

Sin embargo el equipo fue en un tobogán de rendimiento y no pudo clasificar al mundial de Rusia 2018. Su pico máximo había sido en 2014, más precisamente en un amistoso antes del mundial. Alemania-Chile en Stuttgart. Después del partido el entrenador alemán Joachim Low reconocería que “no nos ha sucedido realmente muchas veces que un rival nos superara en todas las facetas del juego”. El diario Marca de España tituló “Alemania gana y Chile enamora”. Sampaoli sorprendió con Francisco Silva como líbero y arriba fue un festival de chances y asociaciones entre Vidal, Alexis y Vargas. Ninguna terminó en gol. Podría haber sido un empate. Pero Ozil encontró solo en el área al número 19 Mario Götze que hizo lo mismo que haría 4 meses después en el Maracaná. Acomodar la pelota con un toque y definir al ángulo para el triunfo 1 a 0.

Lucas Jiménez

Twitter: @lucasjimenez88

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