Ventaja y superioridad. Repliegue y sufrimiento. Un crack colombiano paseando al 4 de turno. Un 10 argentino sangrando hasta el final. Colombia, empate, penales y pase a la final como en 1993. Un equipo que sube y baja pero no pierde. Con lo que tiene va por la gloria el sábado. No llegamos, siempre estuvimos arriba de este tren. Que la historia nos juzgue. Escribe Lucas Jiménez.

Hay veces que un meme condensa en pocas palabras la explicación justa y necesaria. Este salió a las redes después del segundo triunfo por la mínima del seleccionado tras 3 empates consecutivos luego de haber estado en ventaja. La imagen del técnico Lionel Scaloni era acompañada por una parte en blanco con tres números. “25´ Este es el mejor fútbol jamás jugado por los hombres somos invencibles. 45´ Bueno que se yo hay cosas a corregir. 2T Por dios que termine”.

Pasó Bolivia que no puso resistencias para ser goleado y contra Ecuador por los cuartos de final se repitió el patrón hasta el ingreso loco y decisivo de Di María para activar el ataque y forzar los dos goles que liquidaron el partido. En semifinales tocaba Colombia. Equipo tan veloz como físico. Lleva la fricción al límite. En el partido por Eliminatorias un golpe de Yerry Mina sacó de la cancha al arquero argentino Emiliano Martínez que ayer recibió un golpazo de Duván Zapata. Frank Fabra le dejó a Messi el tobillo sangrando. El 10 no fue reemplazado solo porque es el 10. Cualquier futbolista normal hubiera pedido el cambio o el técnico mismo lo hubiera sacado.

Colombia es la gran cuenta pendiente del ciclo Scaloni. Ya lo enfrentó con 3 técnicos distintos. El primero fue en el segundo partido del por entonces interinato de Scaloni contra otro técnico interino, el DT de la sub 20 colombiana Arturo Reyes Montero. Fue 0-0. En Argentina del plantel actual jugaron de titulares Armani, Pezzella, Tagliafico, Lo Celso y Exequiel Palacios. El segundo tiempo entraron Leandro Paredes y Marcos Acuña. Fue la primera gira de la renovación de la alegría. La delantera era Maxi Meza, Icardi y Pity Martínez. Empezaba el año de pruebas que desembocaría en la Copa América 2019.

En dicha cita Argentina debutó contra la selección Colombia del portugués Carlos Queiroz que ganó 2-0. Ese partido mostró que Guido Rodríguez y Paredes como doble cinco se anulan funciones. Lo Celso jugó de carrilero por derecha. Scaloni apostaba por un 4-4-2 pero elegía mal a los nombres propios. El segundo tiempo entró Rodrigo De Paul y le aportaría al técnico la opción de tener un volante de tenencia que le cubra el ancho de banda en retroceso. La tercera vez fue hace un mes por Eliminatorias. A Colombia ya lo dirigía Reinaldo Rueda. Argentina estaba para golear, ganaba 2-0 pero fue 2-2 y la partida de defunción de la línea de 5 como plan B. También le costó el puesto en la lista a Juan Foyth que cometió doble falta en el gol agónico de Borja para el empate.

La Colombia que enfrentó ayer Argentina es una versión mejorada de la de junio no por una evolución colectiva sino por el ingreso al equipo titular de Luis Díaz que le aportó desequilibrio al equipo. Un jugador que cuando jugaba en Junior de Barranquilla fue pedido por Marcelo Gallardo en todos los libros de pases para traerlo a River. Hoy juega en el Porto de Portugal, con el partido consagratorio de ayer está para pegar el salto a una liga mejor. Abierto por izquierda sacó a bailar las veces que quiso a Nahuel Molina, hasta que lo sacaron en el entretiempo. Cambio lógico para no perder una ventana de cambios y probar con otro marcador. Pero a Montiel también lo paseó. Pezzella tampoco pudo frenarlo. Así el 14 hizo lo que quiso todo el partido, gol incluido.

Del lado izquierdo de la defensa entró Nicolás Tagliafico por Marcos Acuña con respecto al partido con Ecuador para marcar a Juan Cuadrado. Nico González bajaba para doblarle la marca y los dos estuvieron muy concentrados en esa función que cumplieron bien. No así sus intervenciones con la pelota que estuvieron imprecisas.

Argentina hizo pie en el partido con los arranques electrizantes del Messi de 34 que parecía el de 24. Lo Celso le puso el mismo pase que Gago en Santiago de Chile en 2012 por Eliminatorias. Con la velocidad justa para que nadie intercepte. El 10 pudo tirar el centro atrás para el 1-0 de Lautaro Martínez que jugó un muy buen primer tiempo con todas las funciones que un 9 debe cumplir.

El gol como en partidos anteriores replegó al equipo en busca de esas contras que nunca llegan. Colombia se vino y los palos y las manos firmes de Dibu Martínez mantuvieron la victoria. Por derecha Rodrigo De Paul tenía confianza en la conducción y se desdoblaba en defensa para tratar de ayudar a Molina. Pero Argentina no podía salir con la pelota por la buena presión alta de Colombia. Cada minuto el partido demandaba más intervenciones de los centrales argentinos, mejor Otamendi que Pezzella. En al área contraria Nico González volvió a ganar de cabeza pero Ospina la sacó arrodillado en la línea. Tagliafico aportaba cierres heroicos que pinchaban avances de Colombia. La ventaja era mínima. Así terminaba el primer tiempo.

En el complemento Colombia siguió en la suya. Díaz bailando al 4 de turno, Fabra pegando, Argentina sufriendo. Lo Celso con las líneas bajas no cumple ninguna función. No es un jugador para jugar de doble cinco si nos vamos a defender cerca de nuestro arquero. Por eso entró Leandro Paredes y alternó buenas y malas, como en los partidos anteriores. Llegó el gol de Colombia de un pase/pelotazo largo de Cardona que la puso entre Montiel y Pezzella para el crack Díaz que definió ante la salida de Martínez. Nos vamos a cansar de escuchar de acá al sábado que el error de Argentina es meterse atrás, sin embargo el gol de Colombia vino de una jugada más propia de un contragolpe con desatenciones individuales en la marca. Es vital recuperar al Cuti Romero, central de lujo que además emparcha errores del compañero.

Quedaba media hora para evitar los penales. Messi dolorido bajó considerablemente el nivel después de la patada de Fabra. A Guido Rodríguez le quedó largo el partido, cansado llegaba tarde a los cortes. Ya estaba en cancha Ángel Di María que por derecha está jugando en modo PSG. Entra a atacar, va para adelante y con su presencia el equipo se impulsa hacia adelante. Además fuerza errores rivales. Generó una contra que increíblemente no fue gol de Lautaro Martínez que definió mal cuando ya no había arquero y Wilmar Barrios la sacó en la línea. Pero el 11 siguió con ganas de terminar con este suplicio en los 90 minutos. Puso un pase a exquisito para Messi pero el palo jugó para Colombia como el primer tiempo había jugado para nosotros.

Vinieron los penales nomás. Dibu Martínez atajó 3 y adivinó adónde iban a ir los 4. Se vengó verbalmente de Yerry Mina que lo sacó de la cancha en el partido de hace un mes. Aquella vez aún lesionado nunca soltó la pelota como quien espera toda su vida por esta oportunidad. Debutó en la selección a los 28 años. Quizás todo el sufrimiento previo del durísimo partido fue algo necesario para que tenga su noche heroica. Para confirmar que un equipo con pretensiones altas necesita un arquero con roce europeo y buen presente en ligas top del mundo. Para valorar que hay un técnico que ve todo, que no solo si andas bien te convoca sino que te pone de titular. Así como te saca sino rendís.

Para ver a Messi sangrando, metiendo el primer penal argentino, festejando en mitad de cancha y gritándole “baila, baila ahora” a Yerry Mina. Para que nos recuerde post partido que “en la copa pasada este grupo ya se hizo fuerte y que estamos más ilusionados que nunca”. Para escuchar al Coco Basile decir que “vamos a salir campeones”. El último técnico de la selección en ganar un título que siempre bancó a La Scaloneta mientras llovían palos de la prensa hegemónica que no ganó ningún título para el país.

Quizás todo pasó para recordar que en la Copa América de 1993 también jugamos la semifinal con Colombia y pasamos por penales. Quizás llegó la hora de dar el golpe contra Brasil el 10 de julio con el equipo más sabelliano post 2014. Con un arquero heroico. Con un Messi que hace de Messi y de Mascherano. Con un grupo rocoso alineado detrás del objetivo que sigue alargando el invicto y hace más de dos años no pierde. La historia vuelve al Maracaná. Esta vez Di María puede y debe jugar. Esta vez es en serio, no estoy mintiendo ¡Vamos por la Copa!

Me convencí de eso después de escuchar a Dibu Martínez en la transmisión oficial dejando en claro qué somos y hacia dónde vamos: “Brasil es un equipazo, pero nosotros tenemos un gran entrenador y al mejor jugador del mundo. Vamos a ir a ganar”.

Lucas Jiménez

Twitter: @lucasjimenez88

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