Marruecos es lo mejor del amor. El secreto, lejos de las fórmulas jeroglíficas, parece ser la normalidad: juega con el respeto a estar haciendo historia pero con la tranquilidad de sentir que un juego es un juego. Queda en la retina como si jugara con una pelota de trapo y un arco dibujado en la pared o armado con dos ramitas. Como si estuviera en el patio.

“Es increíble que Ounahi no esté en un club más grande de Europa”. El comentarista parece estar en lo cierto: el Angers de la Ligue 1 no lo es. Pero la comparación pone en evidencia un trasfondo: acá lo individual vale pero en tanto grupo. Los jugadores son mejores porque son un colectivo. Uno es todos y todos son uno.

Entonces la banda del patio arranca con la concentración de Bono, que pone sus manos con la certeza de que nada pasará. Sigue con la consistencia Yamiq y Saiss, que rechazan con la frialdad de un partido entre amigos pero con la eficiencia de dos estrellas. Las andanzas de Hakimi, con la velocidad de un wing, hacen que el andarivel derecho sea siempre un camino por recorrer. Amrabat mezcla lo que conoce del Calcio con la belleza casi artística de Florencia (Italia), lugar en el que juega y, dicen, le quieren renovar. A ver si lo encuentran: está en todos lados.

Ounahi se ata la pelota. Entre enganches, gambetas y pases hace de esto otro deporte. Ziyech no juega, vuela: disculpas por la comparación, pero con la siete en la espalda y el color de la camiseta marroquí parecía el Cristiano Ronaldo del partido. Boufal limpia el juego como si el rival no lo marcara. Igual de difícil es llegar a las nubes como llegó En-Nesyri.

Los de Regragui son un equipo de almas. Tendrán menos jugadores que el resto, pero son mejor equipo que, al menos, 28 escuadras mundialistas. La sorpresa ya no sorprende. Se les nota un pueblo, sino miren las tribunas. Se verá qué escribe en la pared la tribu de esta calle en los próximos días.

Dicen que hay ilusiones que culminan pero que duran, igualmente, toda la vida.

¿Y si este sueño no se terminó?

Santiago Nuñez
Twitter: @santinunez

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