La historia del gran lateral derecho del Barcelona de Ecuador que hoy juega la vuelta de los octavos de final de Libertadores contra Vélez. Le abrieron seis causas, le quitaron la licencia para jugar al fútbol, le impidieron ser convocado a la selección ecuatoriana y le gritaron “colombiano” en los estadios. Escribe Juan Stanisci.

El mapa no es el territorio. El primero es la representación abstracta del segundo. En el caso de un país, por ejemplo, el mapa es el dibujo que se hace sobre un papel para representar el territorio que ocupa. En lo concreto el mapa le ha traído varios dolores de cabeza a Byron Castillo; el territorio en cambio, para el lateral derecho por el que transita incansable, es su lugar en el mundo.

El mapa

Byron Castillo es lateral de Barcelona de Guayaquil. Usa la camiseta número 26 pero juega de 4. La primera versión dice que nació hace 22 años al filo de una línea imaginaria. Más precisamente en Tumaco, Colombia, un pueblo de la costa del Océano Pacífico cercana a la frontera con Ecuador. La segunda versión habla que Castillo nació el 10 de noviembre de 1998 en Playas, provincia de Guayas, Ecuador.

A los 16 años ingresó en la academia de Norteamérica, una de las más grandes canteras de futbolistas ecuatorianos en los últimos años. En 2015 fue fichado por Emelec, uno de los grandes de Ecuador, pero la alegría no duraría mucho tiempo.

En noviembre de 2017 Emelec decidió expulsarlo de su plantel. El motivo era que sus papeles no estaban en regla. Decían que había inconsistencias en su partida nacimiento, tanto en la fecha como en la nacionalidad. Sin pruebas concretas, solo sospechas. Sin embargo la Federación Ecuatoriana de Fútbol y el Registro Civil ratificaron los datos de su partida de nacimiento y le entregaron su cédula de identidad. Castillo no se resignó y partió junto con una delegación de juveniles ecuatorianos a probarse en el Chelsea de Inglaterra.

Una fría mañana londinense Byron se cruzó a Charly Musonda en el predio del Chelsea. El futbolista belga habla buen español y le preguntó de dónde venía. Castillo contó su historia. Musonda le dijo que lo acompañara. “¿A dónde?”, preguntó siguiéndole los pasos. El futbolista belga abrió una puerta e ingresaron a un enorme vestuario. Castillo estaba a prueba, no tenía acceso a las instalaciones del primer equipo. Entraron. Les dio la bienvenida Eden Hazard, compatriota de Musonda. Byron Castillo no lo podía creer, se quedó mudo incluso cuando Hazard le preguntó de dónde venía y como se llevaba con el frío.

Volvió de Inglaterra y firmó contrato para Barcelona de Guayaquil. Pero como un fantasma, la incógnita sobre su nacionalidad volvió a ponerse en cuestión. Byron Castillo fue señalado en los medios de comunicación y en las canchas como colombiano ¿La razón? Que su partida de nacimiento no convencía. Incluso Jaime Jara, jefe del Departamento de Investigación de Federación Ecuatoriana de Fútbol, ratificó que no era ecuatoriano. No solo eso, también afirmó que había viajado a Tumaco “poniendo en riesgo su integridad física” y hablado personalmente con la partera que estuvo a cargo de su nacimiento y con el cura que lo había bautizado.

La  FEF lo inhabilitó para jugar para el Barcelona. José Massú, hincha del equipo de Guayaquil y abogado, decidió tomar el caso. “Tomé este caso, primero porque soy socio, un amante del deporte y en ese momento Castillo ya era de los mejores del equipo y no iba a permitir que el club se quedara sin ese elemento importante”, afirmó. Durante el juicio se comprobó que no existían las irregularidades que Jaime Jara había denunciado, sino que era imposible determinar si esas irregularidades existían o no.

Lo insólito del caso es que Byron Castillo no nació en una ciudad fronteriza de Ecuador, sino que lo hizo en Playas al sudoeste del país, más cerca de Perú que de Colombia. En ningún caso los denunciantes de la FEF argumentaron por qué decían que había nacido en Tumaco. En los medios de comunicación empezó a aparecer una teoría de que Castillo era víctima de alguna extraña maniobra para correrlo de fútbol ecuatoriano.

José Massú logró que le devolvieran la licencia para jugar en Barcelona. Pero el asunto no finalizó. En enero de este año el Registro Civil ecuatoriano se negó a emitir la cédula de Byron Castillo. Fue necesario realizar un habeas data para que le entregaran la cédula y finalizaran los trámites en cuanto a su partida de nacimiento.

Mientras tanto en los grandes medios deportivos ecuatorianos, la discusión comenzó a girar en torno a su convocatoria a la selección nacional. “Para tomar una decisión de la cual me haga 100% responsable quiero estar absolutamente convencido de que no arriesgo a la Selección”, declaró Gustavo Alfaro, técnico de la selección ecuatoriana, en abril de 2021.

En mayo de este año la justicia ecuatoriana se expidió definitivamente en cuanto a la nacionalidad de Byron Castillo. Es ecuatoriano. Sin embargo no fue convocado a la Copa América, a pesar de ser figura en su equipo y uno de los mejores laterales derechos de la Copa Libertadores.

El territorio

Desde su aparición en 2018 Byron Castillo no deja dudas. Es el prototipo del lateral derecho que cuando su equipo ataca y tiene la pelota se transforma en un delantero más. Se suele decir que hoy en día muchos laterales atacan mejor de lo que defienden, pero no es su caso. Su territorio no es solo la banda derecha de la mitad de cancha hacia adelante sino de punta a punta

Maneja a la perfección el manual del marcador de punta. Ataca y defiende. Su velocidad le permite pasar al ataque y volver con el delantero rival. Su característica, que también lo ayuda en el retroceso, es no posicionarse como wing, sino pasar al ataque atacando el espacio. Cuando la jugada va por su lado se mantiene en la mitad de la cancha y va avanzado mientras el equipo rival desatiende su zona.

En el primer partido con Boca por la actual Copa Libertadores, el cuadro Xeneize buscó su espalda durante todo el partido, cuando no estaba bien posicionado, volvía en velocidad y nunca lograron ganarle. Hubo una jugada en el segundo tiempo donde Cristian Pavón llegaba con ventaja, superó al primer marcador central y entró en el área. Castillo volvió y le quitó la pelota desde atrás como si recién hubiera comenzado el partido.

Sus ataques no son solo por afuera, también suele cerrarse. Cuando el delantero o mediocampista que juega por su zona se abre él toma posición de 10 e ingresa al área como delantero.

Byron Castillo es sin lugar a dudas una de las mejores apariciones de esta Copa Libertadores. Su juego en ataque y en defensa fue fundamental para que Barcelona haya pasado primero la zona que compartía con Boca, Santos y The Strongest. Esta noche se juega su clasificación contra Vélez. El primer partido fue 1 a 0 para el conjunto de Liniers. Ya avisó en febrero de este año cuando le preguntaron si la aspiración de Barcelona era pasar a octavos de final: “La aspiración con la Libertadores es ganarla. Poder jugarla y terminar siendo campeones”.

Juan Stanisci

Twitter: @juanstanisci

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